El Cuarto de al lado

0
119
Cientos de páginas se han publicado en relación al delito de lavado de dinero, del cual se le estaría culpando al candidato a la presidencia de la república de la alianza Por México al Frente.
y bueno, ese asunto parece estar ahí esperando al período de campañas, sin que a la fecha se haya hecho algún esfuerzo por parte de nadie para que la población sepa y tenga claro lo que es, en que consiste el lavado de dinero, y tenga las bases para hacer su propio juicio al respecto, y no el que, por intereses, sobre todo electoral, se quiera hacer ver o imponer.
Pero bueno, de todas formas, la población es receptiva de los acontecimientos, y ante la situación, pareciera haber tomado su decisión  al respecto, al descalificar la actuación de la PGR, como pudiera significarlo que, en las encuestas más recientes, el candidato del FRENTE haya sostenido su lugar, en detrimento todavía a mediados de mes, del candidato de la Coalición Todos por México, y aunque la  percepción pública parece haber ya descontado ese hecho, al dejarlos prácticamente empatados en el segundo lugar, no está por demás aclararlo y precisarlo para un conocimiento más amplio.
Para empezar, ¿qué es el lavado de dinero?
Como su nombre lo indica, es dinero sucio, que se ‘limpia’ precisamente porque está ‘sucio’, y es dinero sucio porque proviene de actividades ilícitas, que generalmente se atribuye al dinero proveniente del narcotráfico, pero que, en su concepción más amplia, también es el dinero que proviene de cualquier actividad cuyos orígenes, de acuerdo con la ley, sean ilícitos.
Ya dentro de esta característica amplia puede caber todo, entra lo que quieran que entre, como es el dinero del cual el tenedor no pueda comprobar su origen legal como resultado de su actividad de desempeño, y que va desde dineros provenientes de narcotráfico ya señalado, hasta dineros mal habidos como resultado de desvíos presupuestales que, en su favor, o en favor de terceros y prestanombres, pero para su beneficio personal, hubiera efectuado.
Seguramente aquí entrarían, con las excepciones que siempre hay, prácticamente la totalidad de quienes se han desempeñado a nivel ejecutivo en la función pública de Congreso-Gobierno, que tienen posesiones, dinero, bienes, inversiones, tanto en el País como en el extranjero, que rebasarían con mucho lo que pudieran haber logrado con sus percepciones y prestaciones en el desempeño profesional.
Ahora bien, como se limpia, ¿cómo se ‘lava’ ese dinero sucio?
El dinero sucio se lava, se limpia, metiéndolo, invirtiéndolo, en una actividad lícita, digamos en un negocio de lavandería, de ahí el origen del término, para hacer aparecer que los dineros-utilidades y bienes que adquiera el propietario son resultado, son provenientes, del ejercicio de esa su actividad legal.
Aquí el tenedor del dinero sucio puede entrar en la actividad
directamente con su nombre, lo cual en la actualidad es muy difícil, salvo que lo haga a muy baja escala,
y también puede hacerlo en sociedad, como socio, con el propietario, sea también directamente, a través de prestanombres,
o bien, siendo el propietario del negocio prestanombres del tenedor 
De esta forma, los ingresos provenientes de la actividad serán ahora legales, y según fuera, el tenedor pudiera comprar la parte del socio, o poner ya su propio negocio, con los recursos provenientes de esta su actividad ya legal, 
El caso de lavado de dinero más tradicional, el que se da con el ejercicio mal habido de la función pública, es donde el tenedor tiene uno o varios prestanombres que le servirán para, mediante operaciones ilegales y fraudulentas, transferirles todo tipo de bienes e inversiones para que no estén a nombre del tenedor, quienes obvio, reciben su pago correspondiente, 
Puede suceder durante la misma operación, o posteriormente, que los prestanombres efectúen de manera simultánea mediante escrituraciones de compraventa o cesiones, las propiedades que hubieran recibido, al tenedor,
o bien, esperar a que hayan transcurrido los tiempos que tengan que transcurrir, para que el tenedor pueda mostrar su fortuna mal habida, abiertamente, sin mayor riesgo.
Al final, el dinero ya limpio, ya lavado o legal, ya operante en el mercado, podrá ser transferido como depósitos, a inversiones, y a lo que se les antoje la gana, porque ‘proviene de un señor que tiene el negocio legal de la lavandería, de la agencia automotriz, del banco, de la ganadería, de la agricultura, del hotel, del restaurante, de la inmobiliaria, y actividades económicas que se les ocurra,
El dinero sucio, ya lavado, proveniente así de actividades legales generadas como ya se explicó, también puede radicarse y trasladarse al exterior, a otros países, para ocultarlo, a efecto de eludir investigaciones de la procedencia de ese su dinero del tenedor, evitando también pagar impuestos que correspondan a esos dineros y bienes, siendo lo oculto, otra característica del lavado de dinero.
Aunque está claro que el dinero sucio que ocupará ser lavado puede provenir por el tenedor de múltiples ilícitos, a juzgar y tipificar como desvío de recursos, fraudes, enriquecimiento ilícito, colusión de intereses, conflicto de interés, tráfico de influencias, que son fuentes de origen de recursos, bienes y dinero sucio adicionales al narcotráfico, también se han presentado los principales mecanismos para lavarlo, para limpiarlo, y mostrar cómo se cierra el círculo con la adquisición y tenencia de bienes y dinero ya transformados como de procedencia lícita.
Sobre la base ya señalada, para que la compraventa por la que se le acusa de lavado de dinero al candidato Anaya lo sea, deberán cumplirse o haberse cumplido algunos supuestos.
Que el dinero con el que el comprador fondeó la transferencia para el pago que le hicieron es dinero de él mismo, o sea, de Anaya, y no del que le compró,
Implicaría que al que le vendió, y obvio, el que le pagó, es su socio, por lo cual tendría que haber un acta notarial en el registro público que avalara, comprobara, que son socios en tal o cual empresas de las que se involucraron para la operación de compraventa, además, en todo caso, trasferencias o recursos que se le hubieran hecho llegar al comprador mediante cualquiera de las formas ya señaladas de origen ilícito del dinero sucio
Si no son socios, comprobar entonces, con el histórico bancario y jurídico notariado, que el comprador es su prestanombres, y comprobarse que al comprador le hubiera hecho transferencias de dinero a él y/o a las empresas involucradas en la compraventa, para que pudiera adquirir, para él, para Anaya, la nave industrial en mención.
El hecho es que nada de esto parece cumplirse,
en cambio, desafortunadamente, lo que sí parece haber sido, sería algo muy diferente.
Buscándole al candidato todo lo que fuera buscable, vieron que habría hecho una operación de compraventa, y siguiéndole el hilo, encontraron que el comprador, el dinero con el que le pagó, venía de darle la vuelta al planeta, el comprador, sí, tratando aparentemente con ello de ocultar si no su compra, al menos si el origen del dinero para hacer su compra,
pero que Anaya, al hacer la operación ante notario, y los notarios con la obligación de reportar a la SHCP las operaciones que efectúen de esa naturaleza, reportaron la operación, y la operación de transferencias internacionales del comprador quedaron al descubierto, 
Hay que tener muy claro que cualquier lavado de dinero, sea de donde provenga el dinero ilícito, es perfectamente identificable partiendo del último punto a donde llegó el dinero, y yéndose hacia atrás hasta donde sea necesario, hasta llegar al origen de ese dinero, o sea, yendo del extremo delantero, al extremo hacia atrás, o sea yendo de adelante hacia atrás hasta donde dé
Ya detectada e identificada (salvo que compruebe lo contrario) la aparente operación de lavado del comprador, no del vendedor, lo citan para que aclare la procedencia de su dinero, y bueno, ojalá esté equivocado, pero pareciera que se le hubieran ofrecido ciertas ventajas para su juicio, algo a cambio, siempre y cuando involucrara al candidato, declarando que la operación de lavado de ese dinero para la compra hubiera sido de Anaya,
lo cual carece de seriedad, y no tendría sentido haberla ordenado, para terminar haciendo la operación transparente y abierta ante notario, y obvio, en lo que corresponda, ante la SHCP, que fue por lo que habrían dado con la operación, porque no fue operación oculta, que es otra característica del dinero sucio que ya se había señalado 
Hubiera sido lavado del vendedor, y no del comprador, como parece serlo, si en todo caso el ingreso por la venta del inmueble se hubiera transferido no a la cuenta del candidato Anaya, sino a la de algún socio o algún prestanombres, y no fue así, salvo, como ya se explicó anteriormente, que el comprador sea su socio o prestanombres, lo cual habría que comprobar fiscal, financiera, y documentalmente. 
Que ya con ese dinero que le entró por la venta compró otra propiedad ahí mismo o donde haya sido, no es ningún delito en que siendo conforme a la ley, las personas inviertan para hacer o especular con su dinero en lo que mejor crean que les convenga,
y bueno, eso parece ser hasta ahora el caso, al menos con la información hasta hoy disponible, que el lavado, si lo hubiera, sería o habría sido por el lado del comprador, no del vendedor, no del lado del candidato Anaya
Comentarios:
Comentarios:
ECONOMISTA, ITAM, MAESTRÍA EN ECONOMÍA, NEW SCHOOL FOR SOCIAL RESEARCH, N.Y. PREMIO DE ECONOMÍA, CDE, DESEMPEÑO EN: SHCP– SECRETARÍA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO; SPP-SECRETARÍA DE PROGRAMACIÓN Y PRESUPUESTO; SEP– SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA; SSA-SECRETARÍA DE SALUD; SEDESOL. SEDUE- SECRETARÍA DE DESARROLLO URBANO-DESARROLLO SOCIAL; EX CONSEJERO BANCA NACIONAL Y PRIVADA;  EX CANDIDATO DIPUTADO FEDERAL PLURINOMINAL; EX PRESIDENTE  FUNDACIÓN  COLOSIO SINALOA; EX CONTRALOR  INTERNO  DE LA SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA Y CULTURA DEL ESTADO DE SINALOA-SEPYC; ACTUALMENTE DIRECTOR DEL CENTRO DE ECONOMÍA PRODUCTIVA.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here