RUMBO POLÍTICO / LA DIVISIÓN DE PODERES LA MARCA DE LA AUTONOMÍA POPULAR

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Ulises Milán*

Mazatlán, Sinaloa; Muy buen día estimados lectores, de nueva cuenta aquí estoy escribiendo para ustedes y deseándoles como siempre que cumplan todos los sueños y metas en su vida. ¡LES MANDO UN ABRAZO, ANIMO!

 

 

La división de poderes es una de las reglas que se deben cumplir en nuestra democracia mexicana, la cual ha sufrido una serie de evoluciones desde su inicio cuándo se instauro nuestra Constitución de 1917 y que se dio a través de los años de la democracia participativa un reacomodo del poder en periodos como 1988 por ejemplo, donde el PAN tenía 20% diputados, 52% el PRI y 28% el PRD.

 

¿Pero que trato de explicar con la distribución porcentual?, una de las vertientes es que en las facultades que tiene el propio Congreso de la Unión es discutir en las comisiones el Presupuesto de Egresos de la Federación, y en cada uno de los estados sucede lo mismo. Pero ¿antes cómo era este proceso?, si por ejemplo estamos hablando que en ese periodo el PRI tenía arriba del 50%, y en los años 60 hasta los 80´s el PRI tuvo arriba del 80% de los escaños en el Congreso, a nivel local sucedía lo mismo, incluso hasta que se fueron ganando alcaldías por los partidos políticos de oposición.

 

Ante el contexto de mayoría del PRI o del partido en el poder, se daba la presión o la “orden” de cómo ejercer el Presupuesto de los Estados, aunque fuera facultad de la asamblea su escrutinio y discusión, así como su asignación o modificación según la propuesta del ejecutivo estatal en este caso.

 

La Coordinadora de MORENA, la diputada local Graciela Domínguez Nava enfatizó en una declaración ante los medios de comunicación: “Quirino se resiste a entender que ya no controla el Congreso”; con esas palabras delinea la forma en que se da el nuevo encuentro entre poderes, el ejecutivo y el legislativo; siendo este segundo el regulador de los actos del primero.

 

Ante esto es necesario precisar que, el cabildeo o formas de “negociar” a la vieja usanza del PRI, donde se imponían las partidas según los intereses políticos para poder operar con las fuerzas construidas desde que este partido llegó al poder ahora enfrentan una resistencia que no habían tenido durante los gobiernos del PAN en el 2000-2006 por ejemplo cuándo fue el periodo de transición con Vicente Fox Quesada; al permitir el caminar de las estructuras instaladas en su interior de las distintas secretarías de estado y de la propia Presidencia de la República.

 

Hoy al perder la mayoría y al verse disminuidos en su toma de decisiones, buscan a toda costa infiltrar sus tentáculos para poder seguir viviendo de este sistema político que no ha podido terminar de construirse en el caso de la consolidación de las instituciones por ejemplo y en su letargia de los poderes legislativos en las entidades federativas donde el “dinosaurio” se revuelca en su propia trampa que hoy le asecha ante una voraz ciudadanía que también no ha podido desarrollarse plenamente en un Estado plenamente manejado por los poderes ejecutivos en la investidura presidencial y en la investidura estatal.

 

Tampoco podemos decir que todo es culpa de ellos; precisamente en este encuentro de poderes y de espacios, en esta lucha por gobernar las clases políticas se han ido acomodando conforme los intereses prevalecen superior a los de la nación.

 

Una nueva variable es puesta ante esta cuarta transformación al frente del tablero y sobre ella pesa la estrategia de poder gobernar desde una separación de poderes que parece ficticia al tener la mayoría MORENA en el legislativo federal, pero que al mostrar la “cara de la corrupción”, compromete a todos los mexicanos y su estructura político social en una verdadera prueba sobre cómo queremos seguir viviendo y cómo queremos ser gobernados, cómo queremos que se ejecute el gasto público en los estados y cómo hoy vamos a revisar, y en las facultades que confiere a participar en la toma de decisiones que el ejecutivo a dispendió de un programa o plan estatal de desarrollo precisa “sus prioridades”.

 

Claro está que, no se hiso una consulta popular para poder aprobar tales o cuales necesidades de los presupuestos ejercidos por las distintas secretarías que controla el poder estatal al mando de Quirino Ordaz Coopel; lo que supone que la discusión es solo del ejecutivo al legislativo y el cuerpo presentado en este caso la propuesta o paquete fiscal al año correspondiente no tiene nada de ciudadano.

 

Por eso la separación de poderes es tan importante, y el entender que este proceso tiene sus posiciones de cara a quien éste gobernando y quienes estén del lado de la micro representación en los distritos electorales, o sea los diputados locales en este caso.

 

Muchos son los actores que saldrán a presionar para que se sigan cumpliendo las líneas que antes establecían una garantía de recursos para aplicar en áreas como el campo, o de padrones totalmente condicionados al respaldo político de un proyecto más que una política pública de mediano o largo plazo que tenga como objetivo llevar al desarrollo a nuestro país.

 

Así puedo decir que, será parte de nosotros responsabilidad sobre cómo queremos cambiar las cosas en la manera de decidir y de aplicarse el recurso que se construye con el sudor de miles de personas que están en desventaja ante quienes solo ven sus intereses y no el de las mayorías como un nuevo camino para construir ese país y esa democracia más equitativa y justa socialmente.

 

L.C.C Héctor Ulises Milán Guevara

Ex asesor de legisladores, actualmente Gerente Ejecutivo de Unión de Sociedades Cooperativas y Actividades Diversas de Sinaloa y Nayarit (USCADSIN).   

 

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