LA COLUMNA DE BLANCA / SIMILITUDES PRESIDENCIALES

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LA COLUMNA DE BLANCA

 

SIMILITUDES PRESIDENCIALES

Blanca N. Palacios Barreda

 

Nada más importante para el verdadero desarrollo y superación de un país que: la educación, la cultura, la investigación y el deporte; indispensable para la aplicación de estas actividades es contar con personas cuyas características sean: la honestidad, la justicia, la valentía y un gran amor por su país.

 

La inclinación a creencias religiosas, suelen trastocar el cumplimiento que un mandatario debe ejercer, sin la influencia de las mismas, poniendo en peligro incluso, la vida misma, y la seguridad y estabilidad del país que gobierne.

 

El presidente Francisco I. Madero, cuya religión familiar era católica, influyó mucho en el para su adoctrinamiento en el espiritismo y, en las sesiones que realizaban, trascendería que: “tenía conversaciones con su hermano, Raúl y otro personaje de nombre, José, quienes le recomendaban ser, buena persona, buen ciudadano y buen político”; nunca se mencionó que, dichos espíritus le predijeran el futuro, y fue asesinado cobarde y vilmente junto con el vicepresidente, Pino Suarez el 22 de febrero de 1913.

 

Benito Juárez, igualmente recibió en su infancia una educación católica; tras los conocimientos de las teorías de filósofos franceses, Comte y Saint-Simon, su inclinación a la masonería se manifestaría en la separación del estado y la iglesia, dando lugar en México a un Estado laico.

 

Escuchamos de propia voz del actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ser ferviente admirador de, Francisco I Madero, lo mismo que de Benito Juárez, profesando él la religión cristiana.

 

Podría no tener mayor importancia la religión que un mandatario profese, pero cuando ésta creencia, tiene connotaciones de interés político, incurre en una falta de respeto a las creencias ajenas, cuando ante determinado grupo de ciudadanos se asume como laico y, ante otros, según sean las características religiosas, adopta posturas propias de esa religión.

 

Seguramente los mensajes en las conferencias de prensa matutinas, cargados de referencias bíblicas, llevan implícitas, el darse a conocer como un verdadero guía espiritual, con una iluminación más allá de la comprensión humana; las creencias religiosas que, por muchos son descritas como una herramienta de manipulación para controlar y tener en la sumisión a los pueblos es algo muy conocido y es notoria la influencia que se ejerce.

 

No es de dudarse que, el presidente de México tenga las características requeridas para desempeñar el puesto que le fue conferido, pero deja mucho que desear el hecho de que, anteponga sus creencias religiosas al cumplimiento que, como mandatario, debe de hacer de las leyes que nos rigen y exhibiendo su negativa a rendir honores a la bandera y, haciendo que canta el himno nacional, sin cantarlo, menos aún sentirlo.

 

Esto podrá ser irrelevante, pues como los testigos de Jehová sostienen, y al parecer los cristianos también, la bandera es solo un pedazo de tela, ¿porque rendirle homenaje?; el presidente debe ser lo suficientemente claro y decirles a los mexicanos que, no habrá mas símbolos patrios a los que tendremos que respetar y rendir homenaje y, hablando claro, nos entenderemos mejor.

 

En cuanto a la aplicación de la justicia se refiere, con frecuencia dice: “borrón y cuenta nueva”; “de aquí en adelante cero corrupciones”; “amor y paz”; esas frases van siendo tomadas con seriedad por la ciudadanía, que acertadamente se pregunta… ¿borrón y cuenta nueva?, pero los billones de pesos  de las deudas de los expresidentes, ahí están, y seremos nosotros los que las pagaremos, en tanto ellos, presidentes y gobernadores, quedan exentos y perdonados y disfrutando descaradamente  de sus corruptelas, fraudes  y robos, porque vivimos en tiempos de… ¿amor y paz?.

 

Los mexicanos requerimos, respuestas a situaciones muy terrenales, como son la erradicación real de la violencia, la inseguridad, la corrupción, porque no habrá creencia religiosa que nos salve, ni al presidente mismo, sino se actúa con la celeridad que se requiere, ya quedó demostrado con el asesinato de Madero.

 

bnpb146@hotmail.com

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