LOS PARTIDOS POLITICOS, EL GRAN NEGOCIO / Blanca Nieves Palacios Barreda

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LOS PARTIDOS POLITICOS, EL GRAN NEGOCIO

Blanca Nieves Palacios Barreda

 

Al decir de muchos, el triunfo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), para llegar a la presidencia, radicó fundamentalmente en que, surgió de un movimiento de ciudadanos, al que, el hoy presidente llamó, Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).

 

Dicho nombre no surgió de la improvisación u ocurrencia de AMLO, sino de una estrategia bien definida; en México predomina la raza morena y la virgen de Guadalupe es, “la morenita de todos los mexicanos”, y en el conocimiento de la enorme fe de los mexicanos, católicos apostólicos y romanos y del hartazgo de la ciudadanía de los Partidos Políticos, que, de ser unas instituciones respetables, los convirtieron en el modus vivendi de familias enteras y verdaderos entes de corrupción, tal movimiento inmediatamente lo hicieron suyo millones de mexicanos.

 

En todas las encuestas aplicadas, en torno a la aceptación de los Partidos Políticos, estos salían bien raspados, pues el rechazo a estos institutos se manifestaba en porcentajes muy bajos de aceptación.

 

Lejanos quedaron los días en el que, en México, eran dos Partidos Políticos, el Liberal y el Conservador, prevaleciendo en esos tiempos de 1850, la preferencia y respeto sobre este último.

 

Durante décadas, varios Partidos Políticos eran unas verdaderas empresas familiares, que vivían de manera insultante con lujos gracias a las prerrogativas que se les otorgaban por parte de las autoridades, aun cuando el Instituto Nacional Electoral (INE), no existía, era la Secretaría de Gobernación, la que tenía el control absoluto de las elecciones que se celebraban y quien otorgaban millonarias cantidades a los Partidos, según era el apoyo y servilismo demostrado hacia el candidato del Partido oficial.

 

Así fue como nacieron los llamados Partidos rémoras y/o satélites del Partido Revolucionario Institucional (PRI); como el Partido Verde Ecologista de México (PVEM); Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM); Partido Nueva Alianza (PANAL); Partido del Trabajo (PT); Partido Demócrata Mexicano(PDM); Partido Popular Socialistas (PPS); Partido Nacional Constitucional (PNC); y el mismo Partido de Acción Nacional (PAN), que, al no ganarle una al PRI, decidió unirse a él.

 

Fueron muchos más los Partidos que surgieron y que al no alcanzar el porcentaje contemplado para su subsistencia, les era retirado el registro, para luego resurgir con otro nuevo nombre y a seguir viviendo del erario.

Sin duda la democracia nos ha costado y nos sigue costando muchos miles de millones de pesos a los mexicanos y ante las últimas elecciones a gobernadores lo que ha triunfado no es esta democracia tan pregonada de la que dicen gozamos, pues un abstencionismo de casi el 70% nos dice lo contrario.

 

El hecho de que, sin respeto alguno al electorado, durante unas elecciones hagan alianza o “cuchupos”, unos Partidos con otros y, en otras elecciones, se convierten en “contrincantes”, es algo a lo que se han acostumbrado al ver a la política como un comercio, nada más.

 

Triunfos pírricos sostenidos en un 30 o 35% son para avergonzar a cualquiera, pero eso no se da en nuestra clase políticas, porque ahí lo que prevalece simple y llanamente es, el cinismo y ambición; el abstencionismo ha triunfado y serían dos lecturas que, a este hecho, se le puede dar: los ciudadanos no votaron por indiferencia o irresponsables o, por la indignación que produce el derroche económico que se hace en cada elección por parte de los Partidos Políticos y sus candidatos y el costo insultante que nos representa mantener a un organismo llamado Instituto INE, que de democrático tiene, lo que yo de astronauta.

 

bnpn146@hotmail.com

 

 

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