Tanto padre como hijo están acusados de narcoterrorismo narcotráfico y lavado de dinero
Ciudad de México, 13 de mayo (EL UNIVERSAL).-El Departamento de Justicia de Estados Unidos dio a conocer una acusación contra líderes e integrantes del Cártel de Sinaloa acusados de narcoterrorismo.
El Fiscal Federal para el Distrito Sur de California, Adam Gordon, dio a conocer que se imputa a Pedro Inzunza Noriega y a su hijo Pedro Inzunza Coronel y otros integrantes del cártel, fundado por «El Chapo» Guzmán, por terrorismo y narcotráfico, pero ¿quiénes son?
Inzunza Noriega de 62 años nació en Los Mochis y en Sinaloa conocido como «El Sagitario» o «El de la Silla» inició como enlace financiero entre grupos del crimen organizado lo que eventualmente lo llevó a un rol de líder operativo.
Produjo y traficó fentanilo a Estados Unidos y es reconocido por EU como uno de los mayores introductores de drogas en el país.
“La OBL, bajo el liderazgo de Inzunza Noriega, es presuntamente responsable de algunas de las mayores incautaciones de drogas de fentanilo y cocaína con destino a Estados Unidos de la historia”, declaró Houtan Moshrefi, agente especial interino del FBI en San Diego.
Por otro lado el Departamento de Estado de EU, señaló que Inzunza Noriega también trabajó estrechamente con Óscar Manuel Gastélum Iribe «El Músico» para traficar cargamentos marítimos de cocaína y gestiona las fuentes de suministro de la droga.
¿Quién es Pedro Inzunza Noriega?
Pedro Inzunza Noriega de 33 años conocido como «El pichón», también nació en Los Mochis, Sinaloa, y del mismo modo trabajó produciendo y traficando fentanilo hacía el país vecino en colaboración con su padre.
Documentos judiciales indican que, juntos, padre e hijo lideran una de las redes de producción de fentanilo más grandes y sofisticadas del mundo. En los últimos años, han traficado decenas de miles de kilogramos de fentanilo a Estados Unidos.
Ambos están acusados de narcoterrorismo, narcotráfico y lavado de dinero como líderes clave de la Organización Beltrán Leyva (OBL), una facción poderosa y violenta del Cártel de Sinaloa, considerada la red de producción de fentanilo más grande del mundo.
¿A qué penas pueden ser condenados?
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este martes en un tribunal de San Diego (California) los primeros cargos por narcoterrorismo contra narcotraficantes mexicanos desde que seis cárteles mexicanos fueron designados Organizaciones Terroristas Extranjeras. ¿A qué penas pueden ser condenados?
Los acusados son Pedro Inzunza Noriega y su hijo, Pedro Inzunza Coronel, señalados de encabezar la facción de los Beltrán Leyva del cártel de Sinaloa, y de traficar cantidades masivas de fentanilo, cocaína, metanfetaminas y heroína a Estados Unidos.
De acuerdo con el documento del Departamento de Justicia, la acusación de narcoterrorismo conlleva una pena máxima de cadena perpetua, con cumplimiento mínimo de 20 años en prisión, además de una multa de 20 millones de dólares.
Bajo la acusación, Inzumza y su hijo, “proporcionaron ayuda material” al terrorismo. Se considera «materiales para cometer narcoterrorismo» a los estupefacientes que el cartel de Sinaloa trafica hacia Estados Unidos.
Por “proporcionar ayuda material” al terrorismo, la pena máxima es de 20 años en prisión, además de una sanción de 250 mil dólares.
Por participar en una empresa criminal continuada, la pena máxima es “cadena perpetua”, con cumplimiento obligatorio de 20 años de prisión, y una multa de 10 millones de dólares.
“Los narcoterroristas actúan como un cáncer dentro de un Estado”, declaró el fiscal federal Adam Gordon, «hacen metástasis de violencia, corrupción y miedo. Si no se les controla, su crecimiento conduciría a la muerte de la ley y el orden. Esta acusación es lo que la justicia parece cuando toda la medida del Departamento de Justicia junto con sus socios de aplicación de la ley se lleva a cabo contra el Cártel de Sinaloa», señaló.
“Estos cargos ponen de relieve los esfuerzos inquebrantables de las organizaciones criminales transnacionales como el Cártel de Sinaloa para inundar nuestras comunidades con drogas mortales”, dijo a su vez Shawn Gibson, agente especial a cargo de Homeland Security Investigations (HSI) San Diego. “HSI y nuestros socios policiales no permitirán que el tráfico de drogas impulsado por los cárteles amenace la seguridad y la estabilidad de nuestros barrios. Todos estamos centrados con láser en un esfuerzo unificado para desmantelar estas redes y sus facciones para llevar a los responsables ante la justicia”.



