Felipe Guerrero Bojórquez
La carta de Beatriz Gutiérrez Müller que subió a su red social, escrita con emocionalidad, fue solo para negar que esté en Madrid, pero termina guardando silencio sobre lo realmente importante: los trámites para obtener la nacionalidad española. ¿Los hizo o no los hizo,? Hasta hoy no lo ha negado.
Podrá ahora vivir o no en Madrid, pero el tema central no es ese, sino el de sus presuntas aspiraciones de adquirir la ciudadanía española, luego de que en el pasado reciente exigió al rey, Felipe VI, ofreciera disculpas a México por «las atrocidades» de los españoles durante la conquista. Ese es el punto central. En síntesis: Doña Beatriz desmiente la residencia, pero guarda silencio sobre el documento en cuestión.
Su carta es un alegato defensivo, un “yo no estoy allá, sigo en Palenque”. Pero lo que omite pesa más que lo que escribe: el tema de la ciudadanía española sigue en pie. Y que dentro de los requisitos para obtenerla estaría el de jurar lealtad al rey de españa, lo que se traduciría en una ironía historica.
Pero escudriñemos la carta, donde se omite el tema central y, a su defensa legítima, no escapan los calificativos. No aclara el tema sobre los díceres de la ciudadanía española, pero le basta con desmentir que, efectivamente, no está en Madrid, para defender el proyecto de su marido, Andrés Manuel López Obrador. Es decir, para ella, las publicaciones periodísticas no solo mienten en torno a su hijo y a su persona, sino que atacan al proyecto de la Cuarta Transformación.
1-Compara al ABC de España con Reforma y El Universal en México, tachándolos de “calumniadores de la derecha más rancia y corrupta”.
2-Afirma: “No me he ido a vivir allá ni a ningún otro lado”. Es decir, niega residencia en España pero no desmiente haber hecho trámites ante el consulado español para obtener la ciudadanía.
3-Dice que se dedica a la docencia e investigación en una universidad pública mexicana, que es independiente de la política y que no involucra a su hijo Jesús Ernesto.
4.-Se declara enamorada de López Obrador y lo califica de “loco hermoso” y asegura que la familia está “en resistencia”. Habla de que redujo la pobreza y la desigualdad, que ya no roban ni mandan los que se creían dueños del país , la mafia del poder, y que defendería hasta con la vida a AMLO.
Y eso que ella es solo académica e «independiente de la política».
5- Y concluye con preguntas retadoras (“¿Quieren más aclaraciones? ¿Van a seguir calumniando?”)
La carta de Beatriz, no escapa a los clichés propagandísticos de la 4T a pesar de que ella se declara independiente de la política. Se defiende, claro, y expone sus razones en legítimo derecho.
¿Aparecerán los presuntos documentos que exhibirían la gestión, ante el Consulado de España en México, de Doña Beatriz para obtener la ciudadanía española? Hasta el momento los propios reporteros del medio ABC de España que escribieron la nota aceptan que no los tienen, y que su único testimonio viene de «altas fuentes diplomaticas confiables». Están en un brete.
Pero si al final Beatriz Gutiérrez Müller no se mudó a Madrid ni ha hecho los trámites de los que se hablan, entonces lo menos que se merecería es una disculpa en todos los medios donde se publicó la nota, independientemente de su derecho a proceder legalmente contra quien o quienes considere prudente, lo que igualmente traería no pocas repercusiones.



