34.4 C
Mazatlán
sábado, 15 agosto, 2026

InicioColumnasCHISPAZO/ Del asombro, a la costumbre

CHISPAZO/ Del asombro, a la costumbre

Felipe Guerrero Bojórquez

Y esto no se acaba. Un día sí y otro también. Son tantos los hechos violentos y las tragedias en este país, que la capacidad de asombro merma y el ánimo colectivo poco a poco los normaliza.
En México el calendario no se rige ya por la celebración, sino por el número de muertos. No nos vayamos tan atrás en el tiempo, sino echemos un vistazo al 2026:
El ocho de enero, asesinaron al destacado periodista, Carlos Castro, en Poza Rica, Veracruz. Luego el 25 de ese mes se registró una masacre en Salamanca, Guanajuato, donde once personas fueron ultimadas por un grupo armado y resultaron heridas otras diez. Antes, el 23 de enero se reportó el secuestro de diez mineros en Concordia, Sinaloa. Cinco de ellos aparecieron después en una fosa clandestina y el resto aún no se sabe de ellos. El 28 de enero emboscaron y atacaron a Balazos, en Culiacán, a los diputados de Movimiento Ciudadano Sergio Torres y Elizabeth Montoya. Luego de semanas en terapia intensiva el legislador fue dado de alta pero aún en estado delicado. La diputada perdió un ojo, fue sometida a diversas operaciones y ya se reporta en estado activo.
El tres de febrero una familia de seis miembros fue levantada cuando vacacionaba en Mazatlán; una mujer y una niña aparecieron en la zona rural periférica y de los restantes cuatro no se sabe hasta ahora absolutamente nada.
El 22 de febrero se registra la Muerte de “El Mencho” y el estallido violento con narcobloqueos, incendios, enfrentamientos en varios estados, decenas de muertos, incluyendo militares y civiles.
Paralización parcial de ciudades del occidente e imágenes de guerra que dieron la vuelta al mundo ratificando a México como un país de suyo violento y peligroso.
El 3 de marzo se registra un ataque armado en Coatzacoalcos, Veracruz, donde resultaron 4 personas muertas y 2 mujeres heridas. Y en Sinaloa se da un repunte de feminicidios: 20 mujeres asesinadas en menos de 3 meses.
Antes de entrar enero, el 28 de diciembre de 2025, se registraron catorce muertes por la negligencia homicida del Tren Interoceánico construido con tecnología de hace medio siglo; armado sobre la corrupción que le representa sus rieles, durmientes y balastro, y la destrucción criminal del medio ambiente.
El 17 de marzo se reportaron cinco trabajadores muertos en la refinería de Dos Bocas, a causa de un derrame de hidrocarburos y una explosión debido a las deficiencia de una construcción irresponsable.
El 19 de marzo once personas fueron ejecutadas durante un operativo de La Marina, al interior de una bodega en la comunidad del Álamo, Sindicatura de El Salado en Culiacán, y de las cuales aún no se sabe quiénes son y cómo específicamente murieron.
Este 23 de marzo fue localizado un tráiler en Veracruz con reporte de robo. Pero la sorpresa fue que en su caja se encontraban 229 migrantes. La mayoría de ellos con signos de deshidratación. Las personas son originarias de Guatemala, Honduras y El Salvador, y ello indica la capacidad del crimen para traficar con personas y atravesar el país para conducirlas a la frontera norte.
Entre febrero y marzo de este año, se ha registrado una grave crisis de seguridad en Morelos, México, caracterizada por la desaparición y feminicidio de jóvenes estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), lo que ha generado intensas protestas estudiantiles y feministas.
Todo lo anterior, a parte de los hechos violentos diarios en todos los estados del país, marca de manera significativa cómo México sigue atrapado por la espiral violenta, cuyo origen está en la corrupción y en la complacencia, o colusión desde el poder, con el crimen organizado.
La violencia ya no necesita narrativa, se reproduce sola, aunque los hechos duren poco en la memoria colectiva. Y lo peor: Hoy, la tragedia ya no indigna como antes. Se registra un día, se comenta, se archiva y en el corto tiempo se sustituye, sino es que a las horas.
No, nuestra desgracia nada tiene que ver con hechos aislados. Son piezas de un mismo rompecabezas. El todo de una estructura que funciona como sistema y que caracteriza al ejercicio del poder en este país. Una estructura que opera en diversos niveles: El Estado que solo administra la crisis porque quienes lo representan forman parte de la cadena violenta; el crimen que controla territorios e impone su mando y la sociedad sometida, atrapada en el silencio que provoca el miedo, al que también ya se está acostumbrando.
De la indignación, del asombro a la costumbre. Qué desgracia.


MINI-CHISPAZO
Que de nuevo se pospone el caso de Gerardo Vargas en la Suprema Corte. Que fue por falta de tiempo. El regreso del exalcalde al despacho presidencial del Ayuntamiento de Ahome está latente y pisa los terrenos de la posibilidad. El hecho mismo que se haya admitido el expediente y que exista un proyecto de resolución, implica no solo la existencia de la razón jurídica, sino igualmente la razón política que lo impulsa. Un eventual regreso reproyectaría de manera potente a Vargas Landeros y sería una derrota en todos los sentidos para el gobernador Rubén Rocha. Ya veremos.

- Publicate Aquí -
NOTAS RELACIONADAS
- Anunciate Aquí -

Notas Populares

Ultimos Comentarios