CIUDAD DE MÉXICO. – La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó una postura firme frente a la posible campaña de la administración de Donald Trump para señalar a presuntos «narcofuncionarios» en México. La mandataria advirtió que cualquier acusación de vínculos entre servidores públicos y el crimen organizado debe estar sustentada en evidencias sólidas y no en filtraciones o amenazas diplomáticas.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum subrayó que México es un país soberano y que cualquier acto de corrupción cometido en territorio nacional debe ser investigado y sancionado por las instituciones mexicanas, como la Fiscalía General de la República (FGR) y las fiscalías estatales.
«Si tienen información, que presenten las pruebas. Lo que no puede haber son señales políticas o amenazas sin sustento. La justicia se basa en evidencias, no en filtraciones», sentenció la titular del Ejecutivo.
El precedente del Caso Cienfuegos
Como argumento central de su desconfianza hacia las operaciones de agencias estadounidenses como la DEA, la presidenta recordó el caso del exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, detenido en 2020 en Los Ángeles.
Sheinbaum recordó que, tras ser enviado de regreso a México, la FGR determinó que no existían elementos suficientes para proceder legalmente contra el General, lo que derivó en el cierre del caso. Con este ejemplo, la mandataria reiteró que México no aceptará acusaciones que carezcan de rigor jurídico internacional.
Una exigencia en ambos sentidos
La presidenta también aprovechó para señalar los «pendientes» de Washington con la justicia mexicana. Denunció que falta acción contra empresarios radicados en Estados Unidos que están ligados al «huachicol fiscal» (contrabando de combustible), un delito que afecta gravemente las finanzas públicas de México.
En ese sentido, Sheinbaum dejó claro que la cooperación en seguridad y justicia debe ser una vía de doble sentido:
La entrega de objetivos prioritarios por delitos de cuello blanco y contrabando.
Expedientes judiciales completos y verificables si pretende señalar a funcionarios mexicanos.
Relación bilateral
Pese a la firmeza de su discurso, la mandataria señaló que hasta el momento mantiene una relación cordial con el embajador de Estados Unidos, pero advirtió que su administración no permitirá actos de injerencia que vulneren la autonomía de las instituciones nacionales bajo la narrativa de la lucha contra la corrupción.



