BADIRAGUATO, SINALOA.— En un fuerte golpe contra la infraestructura criminal en la zona serrana, un megaoperativo interinstitucional logró el hallazgo y la destrucción de un auténtico arsenal de guerra. Más de 100 artefactos explosivos improvisados, equipo táctico de camuflaje y kilos de semilla de marihuana y amapola fueron arrancados de las manos de la delincuencia en este municipio.
La sorpresiva ofensiva fue ejecutada por el Ejército Mexicano en estrecha coordinación con la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina (SEMAR), la SSPC, la Fiscalía General de la República (FGR), la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Policía Estatal Preventiva.
El primer golpe: Trampas mortales en el camino
La primera estocada ocurrió mientras las células militares y policiales realizaban intensos recorridos de reconocimiento y seguridad a ras de suelo en diversas comunidades del municipio.
En medio de la maleza, el personal castrense topó de frente con el peligro al localizar y asegurar:
75 artefactos explosivos improvisados, listos para causar daño.
8 chalecos tácticos abandonados por los criminales.



Segundo asalto: Alerta ciudadana desactiva el peligro
La segunda acción comenzó tras una llamada anónima que encendió las alarmas, alertando sobre la presencia de civiles fuertemente armados merodeando en distintos poblados de Badiraguato.
Los uniformados desplegaron un cerco de seguridad en la zona señalada. Tras un minucioso rastreo, los elementos federales y estatales lograron neutralizar un importante búnker de pertrechos, decomisando lo siguiente:
29 explosivos de uso industrial o minero (con un peso letal aproximado de 5 kilos con 800 gramos).
25 artefactos explosivos artesanales más.
8 detonadores listos para su activación.
Medio kilo de semilla con las características propias de la marihuana.
2 kilos de semilla con las características de la amapola.
6 uniformes tácticos tipo militar.

Reducidos a cenizas
El protocolo de emergencia: Ante el riesgo inminente de una tragedia, una célula especializada en el manejo de explosivos entró en acción para desactivar y destruir las más de 100 bombas artesanales de forma controlada. Por su parte, la vestimenta de camuflaje y los chalecos fueron reducidos a cenizas mediante incineración en el sitio.
Todo lo asegurado quedó a disposición del Ministerio Público de la Federación para que se integre la carpeta de investigación correspondiente contra quien o quienes resulten responsables de este arsenal clandestino.



