DESDE LEJOS
En la lejanía, mis lágrimas
son por ti Palestina, porque
han roto sueños de niños,
porque han impedido sus
juegos, porque han cortado
sin compasión su futuro.
Hombre blanco, con el
alma negra, tan negra como
el petróleo que ambiciona,
por el que asesina y roba
con la complacencia de
cómplices sin conciencia;
derraman sangre de ancianos,
hombres y mujeres, cuya única
defensa es su voz, esa voz a
la que nos unimos, a ese canto
de niños haciendo homenaje
a sus amiguitos, con los que
ya no jugaran jamás.
En la lejanía, millones de
seres humanos nos unimos
a esa voz en una palabra de
¡PAZ!, que significa vida,
tranquilidad y seguridad para
los niños, para la humanidad,
que asesina ese hombre
blanco con el alma negra.
Blanca Palacios
13 de junio de 2026



