CIUDAD DE MÉXICO. — La familia del vicealmirante en retiro Manuel Roberto Farías Laguna emitió un posicionamiento público a raíz de las recientes acciones penales contra el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, en el que acusó a la Fiscalía General de la República (FGR) de buscar “chivos expiatorios” y montar persecuciones mediáticas en el combate al huachicol fiscal.
A través de un comunicado dirigido a la opinión pública, los allegados a la familia señalaron que tanto en el proceso contra el mando naval como en el emprendido contra el exmandatario panista existen patrones similares de irregularidad procesal y falta de pruebas objetivas.

Cuestionan el fondo de la investigación
Bajo la consigna de “que no se fabriquen culpables”, la familia Farías Laguna cuestionó abiertamente la efectividad y el alcance real de los operativos realizados por las autoridades federales para frenar el contrabando de combustible en las aduanas del país.
“¿Realmente se está investigando la corrupción?”, cuestionó la familia en su pronunciamiento, al sostener que las indagatorias oficiales han dejado de lado a las verdaderas estructuras operativas y financieras para enfocarse en figuras públicas o mandos de alto perfil.
Denuncian inconsistencias procesales
El posicionamiento destaca que en ambos expedientes la FGR ha recurrido al uso de testimonios anónimos, filtraciones y señalamientos sin el debido sustento documental para imputar delitos de delincuencia organizada y contrabando calificado.
Ante este panorama, la defensa y los familiares exigieron a las autoridades judiciales apegarse estrictamente al debido proceso y evitar la instrumentalización del sistema de justicia penal en casos de alto impacto mediático.



