SANTIAGO DE QUERÉTARO, Qro. — Como parte de una estrategia política orientada a blindar los procesos electorales y exigir cuentas a los partidos políticos en la entidad, el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, se sometió de manera voluntaria a una prueba de control de confianza realizada por una consultora privada de alcance internacional.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario estatal compartió imágenes del procedimiento —que incluyó evaluaciones poligráficas— argumentando que la medida responde a una exigencia directa de la sociedad civil para garantizar la honestidad e integridad de quienes ejercen y aspiran a cargos públicos.
La acción de Kuri González busca impulsar una propuesta a nivel local para que los distintos institutos políticos en la entidad adopten esquemas estrictos de revisión patrimonial y pruebas de control a sus aspirantes, con el objetivo de evitar el filtrado de dinero ilícito o perfiles vinculados a la delincuencia organizada en las boletas electorales.
A pesar del impacto mediático de la medida, analistas y sectores de oposición han calificado el ejercicio como un acto principalmente simbólico y político, señalando que las pruebas aplicadas por empresas privadas carecen de vinculación legal dentro del marco normativo del Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ) y no sustituyen las auditorías o fiscalizaciones de las instituciones de procuración de justicia.



