El mar «se traga» la salida pluvial con toneladas de arena y rocas; rescatistas entran a los ductos para evitar una contingencia mayor.
Mazatlán, Sinaloa. — Lo que comenzó como un violento mar de fondo terminó en un peligroso cuello de botella para la ciudad. La embestida de las olas taponó por completo los tubos de desagüe que conectan la Laguna del Camarón con el océano, provocando un rápido incremento en el nivel del agua que terminó por anegar un tramo de la avenida Insurgentes.
El agua estancada amenazaba con paralizar el tráfico y generar daños mayores, por lo que se desplegó un operativo de emergencia entre la Dirección de Obras Públicas y el Escuadrón de Salvamento Acuático.
En una maniobra de alto riesgo, salvavidas municipales tuvieron que adentrarse y resguardar la boca del ducto pluvial mientras los trabajadores removían a marchas forzadas la densa capa de arena, piedras y escombros que sepultó la salida al mar.
El comandante del cuerpo de rescate, Gustavo Espinoza, advirtió que el equipo se mantiene en máxima alerta en el sitio para garantizar la seguridad de la cuadrilla y lograr el desazolve total antes de que el nivel del agua cause estragos peores en la vialidad.





