MAZATLÁN, SIN.– Tras casi dos décadas de evadir una sentencia definitiva, el fin de la carrera criminal de Juan José “N” quedó sellado. La Fiscalía General del Estado de Sinaloa, a través de la Unidad Especializada Antisecuestro (UEA), logró que un juez del sistema tradicional le dictara una condena de 45 años de prisión al ser hallado culpable de secuestro agravado con violencia.
Al peligroso delincuente también se le impuso una multa de 36 mil 527 pesos.
De acuerdo con los expedientes policiales, Juan José “N” no era un criminal cualquiera: lideraba una sanguinaria célula delictiva que durante el año 2008 convirtió las zonas solitarias y serranas de San Ignacio, Cosalá y Elota en su propio territorio de caza, privando de la libertad a ciudadanos para exigir millonarios rescates.
La captura: cayó tras cazar a un transportista
La pesadilla que hoy lo mantiene tras las rejas comenzó a gestarse el 13 de febrero de 2008 en la comunidad de La Cruz, Elota. Ahí, el hoy sentenciado y sus cómplices emboscaron a un trabajador del volante mientras realizaba su ruta. Con lujo de violencia física y moral, lo sometieron y se lo llevaron con rumbo desconocido para exigir dinero a su familia.
Tras recibir la denuncia, el grupo de élite de la UEA inició un sigiloso despliegue de inteligencia y negociación. El rastro de los criminales llevó a los agentes hasta la comunidad de Tayoltita, Elota, donde se desató un operativo que desarticuló a la banda. El cabecilla, Juan José “N”, fue capturado el 7 de abril de ese mismo año.
Un historial manchado de sangre
Las investigaciones de la Fiscalía revelaron que el historial de esta célula criminal era oscuro. Meses antes, en octubre de 2007, la banda de Juan José “N” perpetró un doble secuestro en la comunidad de El Platanar, San Ignacio.
En aquella ocasión, los delincuentes exigían un rescate de 400 mil pesos por cada una de las dos víctimas. El caso terminó en tragedia: aunque una de las personas fue rescatada con vida, la otra fue asesinada por sus captores.
Hoy, tras agotarse todos los recursos legales en el viejo sistema de justicia, la condena quedó firme. El líder criminal pasará las próximas cuatro décadas en una celda, pagando por el terror que sembró en el sur del estado.



