Madrid.-La captura de Wilmer Chavarría, alias «Pipo», líder de la banda criminal ecuatoriana Los Lobos, es de gran importancia para México debido a los profundos vínculos de narcotráfico que su organización mantiene con uno de los cárteles mexicanos más poderosos:
Los Lobos son considerados el principal socio o «brazo armado» en Ecuador del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más grandes y violentas de México.
La principal función de Los Lobos es asegurar el flujo de la cocaína proveniente de Colombia y Perú, facilitar su transporte a través de Ecuador (principalmente por el puerto de Guayaquil) y enviarla hacia México (para su paso a Estados Unidos) y Europa.
Los Lobos le proveen al CJNG servicios cruciales como seguridad, logística, y control territorial en Ecuador.
La detención de «Pipo», quien dirigía las operaciones desde Europa, impacta directamente la estructura del narcotráfico transnacional:
Al caer el líder de su socio clave, el CJNG pierde a la cabeza de la organización que le garantiza el suministro y control en el eslabón ecuatoriano de la cadena de tráfico.
La captura en un país como España, y en colaboración con autoridades internacionales, abre la posibilidad de obtener inteligencia crucial sobre las rutas, contactos, métodos de lavado de dinero y logística que el CJNG utiliza fuera de México.
La captura es relevante para México porque debilita una de las principales plataformas logísticas que un cártel mexicano utiliza para el tráfico internacional de drogas y abre una ventana de oportunidad para entender mejor su red global.
Su detención se enmarca en la Operación Renacer, así denominada porque ‘Pipo’ había fingido su muerte para evadir la justicia.
Presuntamente dirigía un entramado delictivo desde España y Emiratos Árabes, actualmente se ocultaba bajo una identidad falsa, como Danilo Ramón Fernández Calderón, y alternaba su residencia entre estos dos países.
Para los investigadores españoles que han llevado a cabo la detención se trata de una operación de especial relevancia, ya que el grupo Los Lobos, aliado temporalmente con Chone Killers, está vinculado a varios atentados recientes en Guayaquil (Ecuador) en los que se usaron coches bomba y drones activados desde centros penitenciarios.
Las fuentes precisan que la investigación ha demostrado que la banda financiaba atentados desde España para amedrentar al presidente de Ecuador, Daniel Noboa, y obstaculizar reformas penitenciarias. Esas fuentes añaden que se trata de un grupo con influencia exterior y habilidad para evadir la justicia internacional.
Su arresto había sido anunciado por Noboa en redes sociales, en las que el mandatario ecuatoriano informó de que ‘Pipo’ había sido capturado en una operación conjunta entre las policías de Ecuador y de España.
En los últimos años se rumoreaba que el capo de Los Lobos dirigía las operaciones de las organizaciones criminales desde España.
El presidente ecuatoriano no especificó que la detención se había realizado en España, dato que fue posteriormente confirmado por el ministro ecuatoriano del Interior, John Reimberg.
Según el ministro ecuatoriano, desde España ‘Pipo’ “dirigía un amplio esquema de narcotráfico y delictivo en Países Bajos, Italia, Alemania, México y Colombia, con conexiones directas al cártel Nueva Generación Ecuador y alianzas con carteles mexicanos, colombianos y europeos”.



