CIUDAD DE MÉXICO. — En una acción sin precedentes coordinada por fuerzas federales y capitalinas, el Operativo «Desconexión» logró desmantelar una compleja infraestructura criminal dedicada al fraude, la extorsión y el robo de identidad. Tras una serie de cateos estratégicos, las autoridades presentaron un inventario de guerra tecnológica y logística que operaba bajo la fachada de centros de atención telefónica.
Infraestructura y detenciones
La intervención resultó en el aseguramiento de 67 inmuebles que funcionaban como Call Centers de origen ilícito, desde donde se coordinaban campañas de acoso y cobros coactivos. Durante las incursiones, se logró la detención de 102 personas: 25 de nacionalidad mexicana y 77 extranjeros, estos últimos presuntamente reclutados para operar las redes de contacto internacional.
Además, el operativo alcanzó otros puntos neurálgicos de la delincuencia común:
5 Centrales de Préstamos (núcleo de las «Montadeudas»).
14 Narcotiendas y 106 establecimientos irregulares (congales).
El botín tecnológico: El cerebro de la estafa
Para frenar la operación digital, se aseguró un arsenal informático que servía para procesar miles de datos por segundo:
Hardware: 67 servidores, 2,844 equipos de cómputo, 265 laptops, 353 discos duros y 277 CPUs.
Conectividad: 404 teléfonos celulares, más de 3,000 chips (SIM cards) y 11 terminales de cobro bancario.
Finanzas: 80 tokens de banca en línea, utilizados para la dispersión y blanqueo del dinero obtenido de las víctimas.

El «Manual del Engaño» y robo de identidad
Lo más alarmante del hallazgo fue el volumen de información sensible sustraída a la ciudadanía. Las autoridades aseguraron listados con:
Datos Personales: Copias de INE, CURP, comprobantes de domicilio y currículums vitae.
Información Restringida: Datos financieros de clientes de tiendas departamentales.
Guiones de Extorsión: Manuales e instructivos con conversaciones diseñadas para intimidar, coaccionar o engañar a las víctimas mediante publicidad falsa de créditos y servicios.
Otros indicios delictivos
En los inmuebles también se localizaron 5 armas de fuego, diversas cantidades de droga, básculas grameras y dinero en efectivo, lo que confirma el vínculo directo entre el cibercrimen y los grupos de la delincuencia organizada tradicional.
Con este operativo, el Gobierno de la Ciudad de México y las autoridades federales buscan poner fin al ciclo de terror psicológico y financiero que miles de mexicanos padecían a través de sus dispositivos móviles.




