SAN FELIPE DEL PROGRESO, EDOMEX. — Durante un mitin proselitista en el municipio de San Felipe del Progreso, el político Gerardo Fernández Noroña fue increpado por Inocencia González, madre de una joven desaparecida, quien exigió justicia y acciones concretas ante la crisis de seguridad. La reacción del funcionario, quien ordenó a su equipo de seguridad grabar de cerca a la activista, ha sido calificada por colectivos como un acto de intimidación y falta de empatía.
El reclamo: «¡Ayúdenme a encontrar a mi hija!»
Inocencia González interrumpió el discurso para exponer el caso de su hija, Cynthia González, estudiante de la Universidad Veracruzana desaparecida en enero de 2024 en Poza Rica, Veracruz. Con pancartas y gritos de desesperación, la madre reclamó la falta de resultados de las fiscalías y la indolencia de la clase política frente a las desapariciones forzadas en el país.
Una respuesta bajo el lente
En lugar de detener el acto para establecer un diálogo directo con la víctima, Fernández Noroña instruyó a su personal para que documentara a la mujer con teléfonos celulares.
El político señaló que la grabación era necesaria para «tener el registro» y dar seguimiento a la petición.
Testigos y usuarios en redes sociales señalaron que la acción de rodear con cámaras a una persona en crisis busca minimizar la protesta y exhibir a la víctima como un elemento de confrontación, en lugar de atender la demanda de justicia.
El caso Cynthia González
Cynthia desapareció en un contexto de presunto acoso por parte de autoridades locales en Veracruz, un caso que su madre ha llevado a diversos foros ante la falta de avances en las investigaciones estatales.
«Nos graban para intimidarnos, pero no graban a los delincuentes», expresaron integrantes de colectivos de búsqueda en respuesta al incidente.
Este episodio subraya la creciente tensión entre las madres buscadoras y los representantes del Estado, en un México que oficialmente supera la cifra de las 115 mil personas desaparecidas, y donde los templetes políticos se han convertido en el último recurso de las familias para ser escuchadas.



