VILLANUEVA, ZAC.– El alcalde del municipio de Villanueva, Rogelio González Álvarez (Morena), se encuentra en el centro de la polémica tras ser exhibido en videos consumiendo bebidas alcohólicas y escuchando música de «tamborazo» junto a familiares y amigos dentro de la Sala de Cabildo de la Presidencia Municipal.
Tras la difusión de las imágenes, regidores de oposición presentaron una denuncia penal en su contra, mientras que el primer edil calificó los señalamientos como parte de una «guerra sucia» y «politiquería».
El incidente, que se viralizó rápidamente en redes sociales, muestra las mesas oficiales del Ayuntamiento con botellas de alcohol y un grupo musical en vivo dentro de las instalaciones gubernamentales.
Ante la ola de críticas, González Álvarez publicó un video en el que admitió haber ingresado la música y las bebidas al palacio municipal. Según su versión, los hechos ocurrieron luego de asistir al panteón para conmemorar el aniversario luctuoso de su padre. Argumentó que un familiar le solicitó llevar la música a la alcaldía para recordar a un tío que también fue presidente municipal en la década de los 80.
«Pido una disculpa pública al pueblo de Villanueva, no se obró de mala fe. Sin embargo, esto está siendo utilizado por la oposición como una guerra sucia y politiquería para manchar nuestra administración», declaró el alcalde, minimizando el uso de las instalaciones públicas para fines particulares.
Escalada legal: Acusaciones de privación de la libertad
La polémica rebasó el ámbito de las redes sociales luego de que regidores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) interpusieran una denuncia formal ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ) y el Órgano Interno de Control.
Los ediles de oposición no solo denunciaron el uso indebido de funciones y de recursos públicos, sino que acusaron al personal del Ayuntamiento de privación ilegal de la libertad y amenazas.
Según la denuncia, cuando uno de los regidores acudió al Palacio Municipal para documentar la fiesta con su teléfono celular, fue retenido contra su voluntad por guardias y funcionarios, quienes presuntamente lo amenazaron y lo obligaron a borrar el material grabado.
El alcalde ha negado tajantemente las acusaciones de agresiones y retención ilegal. Se espera que en los próximos días la Fiscalía estatal y los órganos de fiscalización determinen las sanciones administrativas o penales correspondientes por el uso de la sede gubernamental como centro de festejo.



