- En entrevista para RN Noticias en Caliente, el regidor panista Felipe Parada advierte que el erario municipal está al borde del colapso por sentencias condenatorias, la falta de un nuevo relleno sanitario y el abandono de servicios básicos en Villa Unión.
MAZATLÁN, Sin.— Entre una amenaza de quiebra financiera por juicios perdidos, un inminente fallo millonario por daño ambiental en el basurón municipal y la falta de agua potable en la sindicatura de Villa Unión, el Ayuntamiento de Mazatlán atraviesa un escenario de severa parálisis institucional y omisión administrativa, advirtió el regidor por el Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Parada Valdivia.
En entrevista conducida por Víctor Flores para el programa RN Noticias en Caliente, el edil del bloque opositor trazó un panorama crítico sobre el estado que guardan las finanzas y los servicios públicos en el puerto, señalando que la falta de capacidad técnica y la omisión en la defensa jurídica están heredando deudas impagables a las futuras generaciones de mazatlecos.
El «expediente de la vergüenza»: 1,300 MDP en juego
Durante la emisión, se expuso que el municipio acumula pasivos contingentes y demandas perdidas que superan los 1,300 millones de pesos, una cifra catastrófica frente a un presupuesto anual que ronda los 3,400 millones de pesos, de los cuales más del 60 % se destina a nómina y pensiones.
Parada Valdivia fustigó la «tibia e incompetente» defensa jurídica del Ayuntamiento, citando antecedentes como el caso NAFTA, donde por negar un permiso de 29 mil pesos el municipio terminó liquidando cerca de 140 millones de pesos entregando bienes inmuebles de uso público.
«Entregaron predios como el taller municipal de Aseo Urbano y Obras Públicas en el Parque Bonfil. La Constitución y la Suprema Corte son claras: los bienes destinados a servicios públicos son inembargables y no se pueden dar en dación de pago porque afectas la operatividad de la ciudad», denunció el edil.
Asimismo, citó la sentencia del juicio interpuesto por la empresa Espectáculos Costa del Pacífico (concesionaria del Estadio Teodoro Mariscal), a la que ya se le han abonado 3 millones de pesos de un total de 13 millones de pesos derivados de cortes de agua ejecutados de manera arbitraria y mediática.
Sanciones individuales y la «acción de repetición»
Ante este desfalco al erario, el regidor panista sostuvo que ha sido el único integrante del Cabildo en interponer denuncias formales ante el Órgano Interno de Control para deslindar responsabilidades, e hizo un llamado a la administración para aplicar la acción de repetición.
Esta herramienta legal permite al municipio embargar bienes personales, congelar cuentas o inhabilitar a los exfuncionarios que, por dolo o negligencia grave, hayan provocado pérdidas financieras al erario público.
«Al no interponer las denuncias y no exigir que los responsables paguen de su bolsa, las autoridades actuales incurren en omisión y complicidad. Si el dinero saliera del bolsillo de los funcionarios, no cometerían estos atropellos», sentenció Parada.
Bomba de tiempo en el basurón: fallo por 1,000 MDP
El tema ambiental representó otro de los puntos de mayor alarma. Tras la acción colectiva ganada por la organización Acciones Colectivas de Sinaloa, la justicia federal ordenó la clausura definitiva del tiradero a cielo abierto. Se proyecta que la indemnización fijada por el juez por reparación de daño ambiental podría rozar los 1,000 millones de pesos, además de las multas de PROFEPA que superan los 51 millones de pesos y las penalizaciones acumuladas tras el reciente incendio del vertedero.
El edil denunció que a más de un mes del siniestro, la administración municipal no ha presentado opciones claras para adquirir el nuevo terreno ni la ruta técnica para la construcción del relleno sanitario, limitándose a promover amparos para «patear la pelota para adelante».
Para transparentar el proceso, Parada exigió la creación de una comisión multipartidista de Cabildo que dé seguimiento diario a la elección del nuevo predio y evite que el dictamen se entregue «en lo oscurito» sin la debida socialización ciudadana.
Paradójica crisis hídrica en Villa Unión
En el cierre del espacio informativo, el regidor abordó la crisis que padece Villa Unión, la sindicatura más grande de Sinaloa con más de 17 mil habitantes. Pese a que el río Presidio cruza por la comunidad y abastece de agua a la mancha urbana de Mazatlán, sus pobladores enfrentan un desabasto sistemático que los ha obligado a manifestarse y bloquear la carretera federal.
Parada informó que acudió personalmente ante la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en Culiacán para gestionar el permiso técnico que permita adosar la nueva tubería de conducción al puente federal, criticando que las autoridades municipales hayan abandonado la atención de servicios prioritarios para enfocarse en aspiraciones electorales.
«Villa Unión está sin agua, padeciendo altas temperaturas que representan un riesgo directo a la salud de bebés y adultos mayores, mientras las autoridades andan en campaña. Ni pichan, ni cachan, ni dejan batear. La ciudadanía ya no soporta la falta de soluciones definitivas», concluyó.



