ALTATA, Navolato.— La constante crecida del nivel del mar y los efectos severos de la erosión costera han vuelto a golpear al puerto de Altata, donde las aguas de la bahía irrumpieron en la zona comercial del Muelle 33 y dejaron bajo el agua la franja de terreno que anteriormente funcionaba como playa y estacionamiento para los visitantes.
De acuerdo con imágenes difundidas por pobladores y prestadores de servicios a través de redes sociales, el agua de mar se adentró de manera directa a la zona de restaurantes y palapas del área conocida como Nuevo Altata. Los niveles alcanzaron accesos, terrazas y comedores, obligando a los comerciantes a retirar mobiliario para evitar mayores pérdidas materiales.
Locales de la zona señalaron que el área que solía albergar a decenas de vehículos y familias durante los fines de semana prácticamente ha desaparecido debido al avance permanente de la línea de costa y las recientes marejadas.
Restauranteros de la bahía hicieron un llamado a las autoridades municipales y estatales para revisar la infraestructura de contención en la zona del Muelle 33 y evaluar apoyos ante las afectaciones que este fenómeno meteorológico y ambiental causa al comercio y al turismo local.



