CIUDAD DE MÉXICO.— Mientras la atención nacional se centraba en la espectacular reapertura del Estadio Azteca (ahora Estadio Banorte) para el encuentro amistoso entre las selecciones de México y Portugal, el dolor de una madre sinaloense logró romper el cerco de seguridad para recordar que, en Mazatlán, la crisis de desapariciones no da tregua.
Brenda María Valenzuela Gil, madre del joven Carlos Emilio Galván Valenzuela, se manifestó este sábado a las afueras del coloso de Santa Úrsula, denunciando que las autoridades estatales y federales prefieren priorizar la imagen pública y el entretenimiento antes que atender las tragedias humanitarias.
Seis meses de silencio en Mazatlán
La protesta ocurre en una fecha simbólica y dolorosa: este 28 de marzo se cumplen exactamente seis meses desde la última vez que se supo de Carlos Emilio. El joven de 21 años desapareció el pasado 5 de octubre de 2025 en el área de baños del establecimiento Valentinos, en plena zona turística de Mazatlán, sin que hasta el momento la Fiscalía General del Estado de Sinaloa presente avances sustanciales en la investigación.
“El día de hoy decido presentarme, alzar la voz y no solo desde la protesta, sino también desde el dolor de una madre que lleva seis meses sin saber de su hijo y que como yo hay miles de madres que están viviendo lo mismo”, señaló Brenda Valenzuela ante los medios de comunicación que cubrían el evento deportivo.
El contraste: Seguridad deportiva vs. Inseguridad ciudadana
Rodeada por un fuerte dispositivo de seguridad desplegado para resguardar a las figuras del fútbol internacional y a los miles de aficionados, Valenzuela Gil lanzó una dura crítica contra el sistema de justicia: “Quieren desaparecer a nuestros desaparecidos”, acusó, refiriéndose a la supuesta omisión y falta de registro eficiente de las víctimas en Sinaloa.
La madre buscadora viajó desde el puerto mazatleco a la capital del país para aprovechar el foco mediático internacional, señalando que la «fiesta del fútbol» no debe ocultar la realidad de las familias que, como la suya, pasan los días recorriendo agencias del ministerio público y fosas clandestinas.
La manifestación de Brenda Valenzuela se suma a una serie de movilizaciones que colectivos de búsqueda de Mazatlán han trasladado a la Ciudad de México en las últimas semanas, exigiendo que la crisis de seguridad en el sur de Sinaloa sea atendida con la misma eficiencia y recursos con los que se resguardan los grandes eventos masivos en el país.



