
Por Víctor Flores
En política, las matemáticas suelen ser exactas, a menos que se crucen con la conveniencia o la negligencia. Lo que hoy ocurre en el Cabildo de Mazatlán no es un simple error de dedo en una hoja de Excel; es, según las denuncias del PAN y organismos civiles, un golpe seco a la hacienda pública municipal por más de 20.7 millones de pesos.
La trama, denunciada por Evaristo Corrales Macías, consejero del PAN, pone bajo la lupa un acuerdo de pago con la empresa Drakkar Acuarium, administradora del Gran Acuario Mazatlán. El fondo del asunto es el arrendamiento de las viejas instalaciones del acuario, una deuda que parece haber sido «ajustada» con una generosidad sospechosa por parte de nuestras autoridades.
La aritmética del «descuido»
Mientras la alcaldesa Estrella Palacios sostiene que se condonaron apenas 2.3 millones de pesos por intereses moratorios, las cuentas de la oposición y del Observatorio Ciudadano cuentan una historia radicalmente distinta. La cláusula sexta del contrato es clara: el 5% de interés moratorio se aplica mes con mes sobre el monto acumulado, no sobre el total final. Al ignorar esta lógica financiera, el Cabildo habría «perdonado» o «extraviado» 20 millones de pesos que pertenecen a los mazatlecos.
¿Falta de capacidad técnica o un cálculo político para favorecer a un particular? La pregunta queda en el aire, pero el silencio de los involucrados solo alimenta la suspicacia.
Un Cabildo bajo sospecha
Lo más preocupante de esta sesión del pasado 17 de diciembre no es solo la postura del oficialismo, sino la aparente complicidad —por acción u omisión— de regidores de oposición, incluidos los panistas Wendy Barajas y Felipe Parada. Como bien señala Corrales Macías, parece que en el recinto municipal «entendieron lo que quisieron o lo que les convenía».


WENDY BARAJAS CORTES Y FELIPE PARADA
Si los encargados de vigilar el patrimonio municipal no saben leer un contrato o, peor aún, deciden ignorar sus cláusulas, Mazatlán está en manos de la improvisación. Esos 20 millones no son solo cifras en un papel; representan calles sin pavimentar, luminarias que no encienden y servicios públicos que siguen en deuda con la ciudadanía.
Las rentas del pasado
Para colmo de males, la irregularidad se extiende a la nueva renta de las instalaciones. Cobrar 380 mil pesos mensuales basados en el valor del metro cuadrado de 2023, sin una actualización técnica, es regalar el patrimonio en tiempos de inflación. Es, en términos llanos, administrar la riqueza pública con criterios de “venta nocturna”, como la de una conocida tienda de ropa y electrodomésticos.

ESTRELLA PALACIOS DOMÍNGUEZ
¿Quién se queda con la diferencia?
La pregunta de Evaristo Corrales es la que todo Mazatlán debería estarse haciendo: ¿Quién se beneficia de esos 20 millones que no entraron a las arcas? La administración de Estrella Palacios tiene una oportunidad de oro para demostrar que la transparencia no es solo un eslogan de campaña. Es necesario recomponer el acuerdo, aplicar las matemáticas correctas y, sobre todo, fincar responsabilidades.
El patrimonio de Mazatlán no es un botín para negociar en lo oscurito, y el Cabildo debe recordar que su lealtad debe estar con el ciudadano, no con el arrendatario de turno.
P.D. Condolencias: Nos unimos a la pena que embarga al Gobernador Rubén Rocha Moya por la partida de su hermano, Antonio Rocha Moya. Enviamos un abrazo solidario a sus seres queridos en estos momentos de profundo dolor.

GOBERNADOR RUBÉN ROCHA MOYA



