
Por Víctor Flores
En la política mexicana, la distancia entre el dicho y el hecho se mide en ceros a la derecha. Mientras unos intentan ponerle un bozal al enriquecimiento inexplicable, otros en el sector productivo cuentan centavos para no bajar la cortina. El Sinaloa de este 2026 se debate entre la fiscalización de los bolsillos públicos y la supervivencia de los empresarios.
Zamora: ¿Freno al enriquecimiento o utopía legislativa?
El diputado Mario Zamora Gastélum ha lanzado una iniciativa que sería el terror de más de un «servidor» público: el Dictamen de Congruencia Patrimonial. La propuesta es un dardo directo a la simulación. Zamora sabe que las declaraciones patrimoniales de los servidores públicos actuales son, en muchos casos, simples cartas a Santa Claus donde la veracidad brilla por su ausencia.
Obligar a un contador certificado a auditar los bienes de los políticos es un acto de desconfianza justificada. Si el ingreso no justifica el lujo, la consecuencia debe ser la denuncia penal. Sin embargo, queda la duda: ¿tendrá la clase política el valor de aprobar un candado que ellos mismos deberán usar?
Zamora, mientras tanto, lanza señales de humo desde Los Ángeles con la promesa de una importante inversión de una farmacéutica en Sinaloa; habrá que ver si ese «amarre» no termina siendo solo otro anuncio de relumbrón para la foto.

Guilllermo Romero Rodríguez
Mazatlán: El puerto en el tobogán y la «fuga» de regidores
El panorama en Mazatlán para este 2026 no es de fiesta. Guillermo Romero, de Canaco, advierte que el puerto sobrevive a base de «malbaratarse», vendiendo habitaciones 35% más baratas. Este «turismo de saldos» es insostenible frente a una escalada de costos operativos que amenaza con devorar el margen de maniobra de la iniciativa privada, dejando al puerto en una vulnerabilidad económica sin precedentes recientes.
La política laboral del centro, aunque socialmente necesaria en el papel, está chocando frontalmente con la falta de incentivos regionales. El aumento del 13% al salario mínimo y la presión por la jornada de 40 horas se presentan como una guillotina para las PyMEs locales, que ante la asfixia fiscal y la nula sensibilidad gubernamental, ya anticipan un recorte masivo del 15% en sus plantillas.
Mazatlán se encamina a un 2026 donde la resiliencia del sector privado será puesta a prueba, no solo por el mercado, sino por un gobierno que parece más cómodo exigiendo cumplimiento de obligaciones que generando condiciones de competitividad. La pregunta para el cierre de 2025 e inicio del 2026 es clara: ¿seguirá el puerto viviendo de glorias pasadas o se diseñará un salvavidas real para el motor que da de comer a Sinaloa?
Pero mientras el sector empresarial se asfixia, el Cabildo mazatleco se ocupa de borrar las huellas de la transparencia.
Con la venia de la alcaldesa Estrella Palacios, se aprobó la desaparición de la CEAIP. Lo escandaloso no fue solo el voto oficialista, sino el vacío estratégico: las ausencias de los regidores de oposición en la correspondiente votación, Felipe Parada, Milay Quintero y Yeser Martínez huelen a una negociación de bajo nivel para pavimentarle el camino a Morena. Como bien sentenció Maribel Chollet, en esa sesión de cabildo firmaron el acta de defunción de la rendición de cuentas.

Marybel Chollet Morán
Como bien señaló también la regidora Maribel Chollet, Morena ha decidido borrar al «testigo incómodo» de la transparencia bajo el cínico argumento de la austeridad. Dejar la vigilancia en manos de un órgano interno de control es, básicamente, poner a la iglesia en manos de Lutero.
Esta «fuga» de los regidores no pasará desapercibida; el ausentismo en temas clave es la forma más cobarde de traicionar al electorado. Que no se sorprendan cuando, en el próximo proceso electoral, el ciudadano les pase la factura por haber sido los cómplices silenciosos que entregaron la transparencia a cambio de quién sabe qué prebenda.
Sus nombres quedarán grabados no por lo que hicieron, sino por el lugar que dejaron vacío cuando Mazatlán más necesitaba contrapesos.
Contradicciones de alto nivel
Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum presume resultados «tangibles» ante un Donald Trump amenazante, la realidad le da una bofetada desde Tamaulipas. El gobernador Américo Villarreal fue exhibido posando con la plana mayor del Cártel del Golfo. ¿Cómo convencer al mundo de una lucha frontal cuando tus propios gobernadores se toman la foto con quienes deberían estar tras las rejas?

La realidad sin filtros
La política sinaloense enfrenta su propia «cuesta de enero». De nada sirve un político que no explica su patrimonio, ni un gobierno que celebra avances laborales mientras las empresas están en terapia intensiva. Pero lo más grave es el cinismo en Mazatlán: regidores que huyen para no votar y una administración que apaga la luz de la transparencia para operar en la sombra. Al final, todo se resume en congruencia, esa que hoy brilla por su ausencia.
Luto en la Cultura: muere Alonso Guerra
Mientras Mazatlán intenta descifrar su futuro financiero, la comunidad artística y cultural hoy se detiene para honrar la memoria de Alonso Guerra, pilar fundamental del Centro Municipal de Artes (CMA).
Como encargado del Taller de Cómic, Alonso fue mucho más que un instructor; fue un arquitecto de mundos posibles que convirtió su aula en un refugio de creatividad y pensamiento crítico para generaciones de mazatlecos.
En estos momentos de luto, nos unimos a la pena que embarga a sus familiares, amigos y alumnos. Que su legado en el Taller de Cómic siga siendo el trazo que guíe a los nuevos artistas del puerto. Descanse en paz, Alonso Guerra.




