MAZATLÁN, SIN. – En un operativo interestatal, la Unidad Especializada Antisecuestros (UEA) de Sinaloa le puso fin a la huida de Carlos “N”, señalado como el presunto responsable de un violento secuestro agravado que mantuvo en vilo a una familia mazatleca desde hace más de una década.
El engaño: Una oferta de trabajo mortal
Los hechos que hoy tienen a Carlos “N” tras las rejas se remontan a noviembre de 2013. Según las investigaciones, el imputado utilizó una de las artimañas más crueles: el engaño laboral.
La víctima, confiada en una supuesta oportunidad de empleo, acudió a una cita en Mazatlán que resultó ser una trampa mortal.
Al llegar al sitio acordado, la víctima fue encañonada y privada de su libertad. Bajo amenazas de muerte y el terror psicológico de no volver a ver la luz del día, los captores exigieron la estratosférica cifra de 3 millones de pesos por su vida.
Tras negociaciones desesperadas, se entregó un botín de 500 mil pesos, logrando así que el afectado fuera liberado con vida.
Justicia tras la frontera estatal
A pesar del paso de los años, el expediente no se cerró. Tras labores de inteligencia, los agentes de la UEA le siguieron el rastro hasta el estado de Jalisco, donde finalmente fue interceptado y sometido.
A disposición de la ley
Bajo un fuerte dispositivo de seguridad, el detenido fue trasladado desde tierras tapatías hasta el puerto de Mazatlán. Carlos “N” ya duerme en las celdas locales, a disposición del Juzgado de Primera Instancia del Ramo Penal, donde enfrentará los cargos que se le imputan y se definirá si permanecerá tras las rejas por el resto del proceso.



