CULIACÁN, Sin. — Más vale tarde que nunca, o al menos eso parece ser el lema en la Fiscalía General del Estado de Sinaloa. Tras un año y un mes de «intensa» espera, la Unidad Especializada en Aprehensiones (UNESA) por fin le echó el guante a Wendy “N”, de 26 años, señalada como presunta participante en un sangriento ataque armado que cobró la vida de un hombre y dejó a tres mujeres heridas.
Los hechos que hoy desempolva la Fiscalía ocurrieron el ya lejano 29 de junio de 2025 en el fraccionamiento Jardines de la Sierra. En aquella ocasión, las víctimas viajaban tranquilamente en su vehículo cuando fueron emboscadas y rociadas a balazos por los tripulantes de otro auto. El saldo fue fatal: un muerto y tres sobrevivientes que tuvieron que lidiar no solo con las secuelas de las balas, sino con la lentitud de la justicia.
A través de un boletín que intenta vestir de «logro exprés» lo que tardó 13 meses en madurar, la Fiscalía presumió un «trabajo coordinado» entre la Inspección General de Investigación de Homicidios Dolosos y la UNESA Zona Centro para lograr capturar a la joven.
Wendy “N” enfrenta cargos por homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa.
La detenida ya duerme en el penal y fue puesta a disposición del Juzgado de Primera Instancia de Control y de Enjuiciamiento Penal de la Región Centro, donde se definirá si el caso se sostiene o si el largo tiempo de espera fue en vano. Mientras tanto, queda la duda de si este ritmo de investigación es el estándar de eficiencia que los sinaloenses deben esperar.



