Ciudad de México.-El Ministerio de Relaciones Exteriores de China, a través de su portavoz, ha expresado su «firme oposición» a cualquier medida que imponga restricciones a China con «diversos pretextos», calificando la propuesta de México como un acto de «coerción». China ha señalado que defenderá «resueltamente» sus derechos e intereses.
México, por su parte, ha defendido la medida, argumentando que busca proteger la industria automotriz nacional, promover la producción interna y combatir la competencia desleal, especialmente el «dumping» o venta de productos por debajo de su precio de referencia. El gobierno mexicano ha insistido en que la medida no está dirigida específicamente contra China, sino que se aplica a todos los países sin un acuerdo de libre comercio con México.
La medida arancelaria forma parte de un paquete más amplio que afectaría a más de 1,400 productos importados, incluyendo textiles, acero, motocicletas y juguetes, con el objetivo de fortalecer la economía nacional y proteger los empleos locales.
A pesar de la tensión, el gobierno mexicano ha manifestado su deseo de mantener una buena relación con China y ha señalado que el objetivo es encontrar un equilibrio en las relaciones comerciales.



