InicioColumnasChispazo/Enrique Díaz Vega: Los meses previos a su renuncia

Chispazo/Enrique Díaz Vega: Los meses previos a su renuncia

Felipe Guerrero Bojórquez

¿Y dónde está Enrique Díaz Vega? Desapareció por completo del mapa. Según fuentes consultadas, se convirtió en testigo protegido del Gobierno estadounidense y actualmente toda su familia radica en alguna ciudad de ese país.

Antes de presentar formalmente su renuncia a la Secretaría de Finanzas, el 03 de julio de 2024, Díaz Vega había dimitido en tres ocasiones ante el entonces gobernador Rubén Rocha Moya. Sin embargo, el mandatario rechazó sus renuncias bajo el argumento de que aún había procesos financieros pendientes por concluir.

Las insistentes solicitudes de renuncia, realizadas desde un año antes, se habían convertido en un serio problema para el llamado clan Rocha: Enrique Díaz sabía demasiado.

El 3 de julio de 2024 se anunció su renuncia al cargo, aunque se estableció que se haría efectiva hasta el 30 de septiembre de ese año. Por esos días, cuando aún era funcionario, fue contactado por un personaje que lo mantenía informado sobre los movimientos de las agencias estadounidenses relacionados con el Gobierno de Sinaloa y sus presuntos vínculos con empresas sospechosas de estar ligadas al lavado de dinero.

También le advirtió que el conflicto entre el gobernador Rocha, el entonces senador electo Enrique Inzunza y la Universidad Autónoma de Sinaloa —así como con Héctor Melesio Cuén— estaba creciendo peligrosamente. Se avecinaban tiempos muy difíciles para Sinaloa y, posiblemente, para el propio Díaz.

Para entonces, el círculo social de Díaz Vega se había reducido. Sus frecuentes visitas al exclusivo Club Roma, en Culiacán, disminuyeron de manera considerable. En ese lugar, algunos de sus amigos empresarios le reclamaban que, siendo secretario de Finanzas, permitiera que, presuntamente, los hijos del gobernador negociaran el pago de facturas atrasadas, muchas de ellas pendientes desde la administración de Quirino Ordaz Coppel.

Uno de esos empresarios le habría dicho que no solo era un abuso, sino también un descaro, que para pagarle sus facturas le exigieran hasta un 50 por ciento de “moche”.

En el Club Roma, bebida en mano, Enrique Díaz comentó a sus amigos que ya no soportaba las presiones y que los papeles se habían invertido. Años atrás, había abierto las puertas a la constructora “Chocosa”, manejada por uno de los hijos de Rubén Rocha, al otorgarle contratos para pavimentar calles y realizar diversas obras de infraestructura en los fraccionamientos que construía. Ahora, según su versión, era prácticamente obligado a autorizar el pago de facturas de diversos proveedores por instrucciones del llamado clan Rocha.

Las presiones provenían de distintos frentes. Quince días antes de que se anunciara su renuncia, medios como El Sol de Sinaloa ya investigaban su patrimonio.

En una nota publicada el lunes 17 de junio de 2024 y firmada por la periodista Estefanía López, se dio a conocer parte de los bienes de Díaz Vega. El texto señalaba que, desde que asumió la Secretaría de Finanzas, sus ingresos mensuales habían pasado de 545 mil 604 pesos a 868 mil 765 pesos entre 2021 y 2024. Según esa publicación, durante ese periodo también habría adquirido 11 propiedades al contado y dos vehículos último modelo, con un valor superior al millón de pesos cada uno.

El escándalo alcanzaba a Díaz Vega, pero no a otro funcionario-empresario: Javier Gaxiola Coppel, entonces secretario de Economía, quien renunció el 30 de agosto de ese mismo año. Según versiones periodísticas, Gaxiola habría tomado la decisión con el respaldo de su familia, principalmente del poderoso Grupo Coppel, antes de que la llamada maldición rochista lo alcanzara directa o indirectamente.

Meses después, esa situación cambiaría drásticamente la vida de su sucesor, Ricardo “El Pity” Velarde, quien solo permaneció 11 meses en el cargo. Su salida ocurrió luego de que un joven originario de Durango, Carlos Emilio, desapareciera de uno de sus antros en Mazatlán. Hasta hoy se desconoce su paradero.

Gaxiola Coppel habría escapado de la lumbre; para “El Pity” Velarde, en cambio, la vida se le convirtió en un infierno.

El Gobierno de Rocha, a lo largo de las distintas etapas de su administración, dejó una estela de desgracias, especialmente entre quienes lo ayudaron a llegar al poder. El recuento es largo y conocido. El karma también.

Hoy, el gobernador con licencia se encuentra aislado y en las sombras, repudiado por una gran parte de la sociedad sinaloense. Su administración ha quedado registrada, por decir lo menos, como una de las más oscuras en la historia de Sinaloa.

Pero volvamos a Enrique Díaz Vega.
Fue después de conversar con el contacto mencionado —y de decirle que estaba “harto” de su situación— cuando decidió que renunciaría, con la anuencia o sin ella de Rocha. Luego de tres intentos fallidos, esta vez dejó el documento en el despacho del gobernador, exigió que le sellaran una copia y se retiró.

Díaz Vega filtró entonces su renuncia. Posteriormente, el 03 de julio de 2024, durante una entrevista radiofónica, Rubén Rocha fue cuestionado sobre el tema. El gobernador confirmó la dimisión y señaló públicamente que se haría efectiva hasta el 30 de septiembre de ese año.

Sin embargo, el entonces secretario de Finanzas no esperó esa fecha. Los acontecimientos del 25 de julio aceleraron su salida. El asesinato de Héctor Melesio Cuén y la captura o secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada le confirmaron las advertencias de su contacto.
Tiempo después del 6 de agosto, tras ordenar lo que pudo en sus negocios, abandonó Culiacán junto con su familia.

Cuando el 29 de abril de este año, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y el Departamento de Justicia de Estados Unidos dieron a conocer una lista de 10 funcionarios, encabezada por Rubén Rocha, presuntamente vinculados con el Cártel de Sinaloa, apareció también el nombre de Díaz Vega. Distintas informaciones periodísticas señalaron entonces que se encontraba en Irlanda junto con su familia.

Otras fuentes, entre ellas la del prestigiado periodista de investigación Víctor Arteaga, sostienen que Díaz Vega se entregó a las autoridades estadounidenses y fue aceptado como testigo protegido. En esa lógica, su testimonio habrá fortalecido el expediente contra la administración de Rubén Rocha y el senador Enrique Inzunza.

No se trataría únicamente de documentos en poder de los fiscales, sino también de testimonios con detalles aportados por Enrique Díaz y por el general Gerardo Mérida Sánchez, quien igualmente habría proporcionado información relevante. Pronto podría haber noticias, antes de las elecciones en Estados Unidos que se celebrarán el próximo 03 de noviembre. Ya veremos.

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