CDMX.-El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, confirmó que la embajada trabaja en estrecha coordinación con las instituciones mexicanas para garantizar la seguridad en el corredor limítrofe.
Esta postura diplomática se da en el marco del despliegue de la «Operación Concurrente Espejo», una estrategia bilateral de alto impacto activada tras las agresiones armadas perpetradas por el crimen organizado contra elementos de la Guardia Costera estadounidense en la zona del Río Bravo.
Los mandos militares mexicanos mantendrán una comunicación táctica directa y en tiempo real con las fuerzas estadounidenses desplegadas del otro lado de la frontera, agilizando la toma de decisiones y la respuesta ante contingencias.
México desplegó a 500 efectivos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional en la zona caliente de Tamaulipas —cubriendo Miguel Alemán, Camargo, Mier y Nueva Ciudad Guerrero—, apoyados por helicópteros UH-60 Black Hawk y aeronaves no tripuladas (drones).
Mientras el Ejército y la Guardia Nacional patrullan el margen sur, las fuerzas de EE. UU. despliegan vigilancia en la ribera norte, cerrando la pinza contra las redes delictivas dedicadas al tráfico de personas, drogas y armas.
Con esta respuesta coordinada, ambas naciones reafirman el compromiso de golpear la infraestructura de los grupos criminales y devolver la estabilidad a los municipios fronterizos.



