Culiacán, Sin. — Con el dedo en el renglón y un severo cuestionamiento a la rendición de cuentas en la entidad, la diputada priista Paola Gárate arremetió contra la titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), Emma Guadalupe Félix Rivera, exigiendo una investigación a fondo tras destapar serias anomalías contables en el ejercicio presupuestal.
Durante la comparecencia del órgano fiscalizador ante el Pleno del Congreso del Estado —donde se evaluó la revisión de la cuenta pública 2025—, Gárate dejó al descubierto boquetes financieros e inconsistencias que superan los miles de millones de pesos, exigiendo que la ASE abandone el papel de espectadora y actúe con rigor.
El «agujero» en el patrimonio y los excesos en gasto
Uno de los señalamientos más incisivos se centró en el contraste entre la bonanza de ingresos y la pérdida del patrimonio público. La legisladora reveló que, aunque Sinaloa recibió 8 mil 697 millones de pesos adicionales a lo presupuestado en 2025, el patrimonio estatal sufrió una alarmante reducción de 4 mil 605 millones de pesos en los últimos dos años.
“Alguien tiene que responder por eso y usted tiene la facultad para exigirlo. Le pido que la ejerza”, increpó la congresista a la titular de la ASE.
A esta sangría financiera se suma un sobreejercicio de 2 mil 159 millones de pesos en el rubro de servicios generales en 2025, además del uso irregular de 459 millones de pesos que fueron gastados a pesar de figurar en partidas con presupuesto de cero pesos. Ante esto, la diputada exigió la ejecución inmediata de una auditoría específica sobre este capítulo.
El misterio del maíz y el rezago de observaciones
Gárate remarcó que las anomalías no se limitan al último periodo fiscal. Exigió cuentas claras sobre el destino de 4 mil 698 millones de pesos adjudicados al Programa Emergente de Maíz con cargo a la cuenta pública 2024, advirtiendo que los inventarios reportados hasta el momento no justifican semejante inyección de fondos.
Por último, la legisladora criticó la inoperancia del sistema de seguimiento de la ASE, revelando que de las auditorías de 2023, 288 de 306 recomendaciones siguen completamente desatendidas.
Para frenar esta inercia, solicitó formalmente a la ASE la entrega de informes trimestrales ante la Comisión de Fiscalización para dar seguimiento real a las solventaciones, sentenciando que las observaciones no pueden seguir quedando guardadas en el olvido mientras los recursos públicos desaparecen.



