BAJA CALIFORNIA.— Durante un encuentro con medios encabezado por la dirigencia nacional de Morena, la aspirante del partido a la coordinación en Baja California, Julieta Ramírez, fue cuestionada de manera directa sobre su vínculo político y territorial con Rubén Eduardo Sandoval Chávez, operador vinculado a su estructura política y quien cuenta con antecedentes por narcotráfico en Estados Unidos.
De acuerdo con registros judiciales de las autoridades estadounidenses, Sandoval Chávez cumplió una condena de 30 meses de prisión en ese país tras haber sido detenido en 2011 en posesión de un cargamento de más de 950 kilogramos de marihuana. Pese a estos antecedentes, en años recientes se desempeñó como un colaborador clave en la movilización de estructuras a favor de Ramírez en el municipio de Tecate.
Ante los seńalamientos presentados durante la conferencia, la senadora con licencia evitó profundizar o aclarar la naturaleza de la relación de trabajo con el operador político.
Por su parte, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, salió al paso para respaldar a la aspirante y desacreditar las acusaciones. Montiel desestimó el caso argumentando que los cuestionamientos responden a una estrategia de la oposición para golpear la imagen de la representante del partido en la entidad.



