PUEBLA / CDMX – Leonardo Ariel Escobar, estudiante de la Universidad Iberoamericana Puebla que permaneció desaparecido desde el pasado 2 de enero, rompió el silencio tras su localización el pasado viernes. Su testimonio revela una cadena de abusos cometidos presuntamente por elementos de la Guardia Nacional (GN) y la policía, en un caso que ha conmocionado a la comunidad universitaria.
Leonardo desapareció en los primeros días del año, activando protocolos de búsqueda por parte de familiares y colectivos. Tras ser hallado con vida el 16 de enero, el joven relató que su ausencia no fue voluntaria, sino producto de un encuentro violento con fuerzas de seguridad en las inmediaciones de una zona federal.
Escobar asegura haber sido golpeado brutalmente por efectivos de la Guardia Nacional, quienes le provocaron la fractura de tres costillas.
Tras la agresión, elementos policiales lo alejaron de la zona del aeropuerto, dejándolo en una situación de total vulnerabilidad.
El estudiante denunció haber pasado cuatro días deambulando en condiciones críticas, sin acceso a alimento ni agua, antes de poder ser auxiliado.
Este testimonio surge en un momento crítico para la Guardia Nacional, que apenas este lunes anunció cambios en su titularidad con la llegada del General Guillermo Briceño Lovera. La denuncia de Escobar pone en tela de juicio los protocolos de proximidad ciudadana y el respeto a los derechos humanos por parte de una institución que actualmente se encuentra bajo un proceso de reestructuración y supervisión internacional.
Reacción de la comunidad
La Ibero Puebla ha dado seguimiento al caso, mientras que organizaciones civiles exigen una investigación inmediata contra los elementos que resulten responsables de las lesiones y el abandono del joven. El caso de Leonardo se suma a las crecientes críticas sobre la actuación de la GN en tareas de vigilancia en puertos y aeropuertos del país.



