TIJUANA, Baja California.— Mobiliario, papelería y documentos de las oficinas del partido Morena en Tijuana, conocidas como «Casa Morena», terminaron en la banqueta de la colonia Ermita tras la ejecución de una orden judicial de desalojo provocada por un adeudo de renta acumulado durante cinco años, equivalente a casi 160 mil dólares.
La diligencia fue llevada a cabo por actuarios judiciales y la policía local en cumplimiento del fallo promovido por los propietarios del inmueble, quienes demandaron el incumplimiento sistemático en el pago de los alquileres desde hace un lustro.
Morena culpa al subarrendador
Tras el despliegue del operativo y las imágenes de las pertenencias del partido en la vía pública, la dirigencia de Morena en Baja California emitió un pronunciamiento para deslindarse de la deuda y atribuir la responsabilidad a un tercero.
De acuerdo con la versión del partido, el Comité Estatal cumplió puntualmente con las cuotas fijadas en el contrato de subarrendamiento, por lo que el problema financiero responde a un pleito legal entre particulares: la persona que les subarrendó la propiedad y los dueños originales que no recibieron los pagos correspondientes.
La representación partidista anunció que reubicará su sede operativa en la ciudad y adelantó que emprenderá acciones legales para transparentar el paradero de los recursos pagados por concepto de arrendamiento y fincar responsabilidades.



