TAXCO DE ALARCÓN, GUERRERO — La zona norte del estado de Guerrero se encuentra en estado de máxima alerta tras confirmarse la desaparición del presidente municipal de Taxco, Juan Andrés Vega Carranza. El edil fue reportado como no localizado apenas 48 horas después de que su padre, el doctor Juan Vega Arredondo, fuera privado de la libertad por un comando armado.
Cronología de una crisis familiar y política
La pesadilla para la familia Vega comenzó el pasado sábado 11 de abril. El padre del alcalde, quien se desempeña como director del IMSS-Bienestar y del Hospital General de la zona, fue interceptado por sujetos desconocidos mientras se desplazaba en su vehículo. La unidad fue hallada abandonada en la comunidad de Acamixtla, sin rastros del médico.
Este lunes, la situación escaló a niveles críticos. De acuerdo con fuentes cercanas al Ayuntamiento, el alcalde Vega Carranza habría intentado establecer un canal de negociación directa con los captores para lograr la liberación de su progenitor; sin embargo, se perdió todo contacto con él en las inmediaciones de la cabecera municipal.
Despliegue de fuerzas de élite
Ante la gravedad del suceso, el Gobierno Federal y Estatal ordenaron un operativo de dimensiones extraordinarias:
Fuerza de búsqueda
Más de 500 efectivos del Ejército Mexicano, la Marina Armada de México y la Guardia Nacional han sitiado los accesos y salidas de la ciudad platera.
Inteligencia y tecnología
Grupos tácticos de la Marina realizan sobrevuelos con drones y helicópteros, mientras que las fiscalías de Guerrero, Morelos y el Estado de México trabajan en conjunto para rastrear posibles rutas de escape hacia estados vecinos.
Suspensión de labores
Las actividades en el Palacio Municipal han sido suspendidas por seguridad, mientras el gabinete local permanece en sesión permanente bajo resguardo policial.
Un clima de incertidumbre
La desaparición de un alcalde en funciones representa un desafío directo a las instituciones del Estado. Taxco, un motor turístico vital para Guerrero, se encuentra hoy bajo el silencio de un operativo militar que busca frenar la escalada de violencia que ha golpeado a la región en los últimos meses.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no han emitido un comunicado oficial sobre posibles demandas de rescate, manteniendo el caso bajo estricto sigilo para no comprometer la integridad de las víctimas.



