Washington.-La administración de Donald Trump, designó formalmente como Organización Terrorista Extranjera (FTO) al Cartel de los Soles y vincula a Nicolás Maduro como su líder.
Esta acción siguió a una designación previa en julio de 2025 por el Departamento del Tesoro como un Grupo Terrorista Global Especialmente Designado (SDGT). Además, en marzo de 2020, el Departamento de Justicia ya había presentado cargos criminales contra Maduro por narcotráfico y «narcoterrorismo» como líder de este cartel.
La designación como FTO se hizo formalmente ayer en la medianoche del 23 de noviembre de 2025 por el Departamento de Estado de EE. UU.
Washington afirma que el Cartel de los Soles es un grupo criminal de narcotráfico vinculado a la cúpula del Ejército y el Gobierno venezolano, y que está liderado por Nicolás Maduro y otros altos funcionarios como Diosdado Cabello.
La designación como FTO proporciona a la administración estadounidense herramientas adicionales para aumentar la presión sobre el gobierno venezolano, incluyendo la criminalización de cualquier apoyo material desde EE. UU. y la congelación de bienes bajo jurisdicción estadounidense.
El Gobierno venezolano ha negado rotundamente la existencia del Cartel de los Soles, tachando la designación de «ridícula patraña» y una «vil mentira» para justificar una intervención ilegítima.
Esta designación se enmarca en una estrategia de intensificación de la presión por parte de la administración Trump sobre el régimen de Nicolás Maduro.
La designación del Cartel de los Soles como Organización Terrorista Extranjera (FTO) por la administración Trump tiene profundas implicaciones legales y económicas para la organización, sus miembros y para Venezuela.
Implicaciones Legales y Económicas de la FTO
Todos los activos del Cartel de los Soles, y de las personas y entidades asociadas que estén bajo jurisdicción de EE. UU. (incluyendo bancos estadounidenses), son congelados y bloqueados de inmediato.
Se convierte en un delito federal proporcionar «apoyo material o recursos» a la organización. Esto incluye, pero no se limita a, financiación, equipos, capacitación, servicios y personal.
Los miembros de la FTO y sus representantes no son elegibles para visas ni son admitidos en los Estados Unidos. Esto aplica a Nicolás Maduro y a todos los demás individuos designados.
La designación facilita que EE. UU. imponga sanciones a cualquier entidad, persona o país que realice transacciones significativas con el Cartel de los Soles o con las figuras clave vinculadas. Esto presiona a bancos y empresas internacionales a cortar lazos para evitar el castigo estadounidense.
Incremento de Cargos Penales Narcoterrorismo: La designación respalda los cargos previos de narcotráfico y «narcoterrorismo» presentados por el Departamento de Justicia contra Maduro, reforzando la narrativa de que el gobierno venezolano opera como una empresa criminal transnacional.
La FTO es una de las herramientas de presión más severas que el gobierno de EE. UU. puede aplicar, elevando la lucha contra Maduro del ámbito de las sanciones políticas a la esfera de la seguridad nacional y el antiterrorismo.



