LAS VEGAS, Nevada. – Lo que se vivió anoche no fue solo una pelea; fue una declaración de guerra contra la indiferencia. David Benavidez (32-0, 26 KOs) demostró que el peso es solo un número y que su ambición no tiene techo.
En una exhibición de velocidad aterradora y potencia pura, el «Monstruo Mexicano» detuvo al mazatleco Gilberto «Zurdo» Ramírez en el sexto asalto, arrebatándole los títulos mundiales de la AMB y la OMB.
Crónica de una demolición
Desde el campanazo inicial, Benavidez ignoró las ventajas físicas naturales de Ramírez. Con combinaciones de cuatro y cinco golpes que parecían sacadas de una categoría inferior, el de Phoenix fue minando la resistencia del sinaloense.
En el cuarto asalto, una ráfaga fulminante mandó al «Zurdo» a la lona por primera vez. Aunque la valentía de Ramírez lo mantuvo en pie, el daño ya era evidente: su ojo derecho estaba prácticamente cerrado y su nariz no dejaba de sangrar.
Al minuto 2:59 del sexto round, Benavidez conectó un zurdazo seco directo al rostro lastimado de Ramírez, obligándolo a poner rodilla en tierra. El réferi Thomas Taylor, al ver que el campeón no respondía al conteo, decretó el final de la contienda.
Historia pura y un mensaje directo
Con este triunfo, Benavidez logra una hazaña inédita: convertirse en el primer boxeador en ganar coronas en Supermediano, Semipesado y Crucero.
Al terminar la pelea, con Saúl «Canelo» Álvarez observando desde la primera fila, Benavidez no se guardó nada:
«Ya no hay excusas. El público quiere la pelea, yo quiero la pelea. He ganado en tres divisiones y aquí sigo invicto. Si no es ahora, ¿cuándo?».
Mientras el «Zurdo» Ramírez fue trasladado al hospital para una revisión de rutina tras el castigo recibido, el mundo del boxeo se rinde ante un Benavidez que anoche, en la capital del pecado, se consagró como el nuevo rostro del pugilismo mundial.
El nuevo campeón David Benavidez es un boxeador estadounidense de ascendencia mexicana (mexicoamericano), nacido en Phoenix, Arizona, el 17 de diciembre de 1996. Su padre nació en Guerrero y su madre en Ecuador. Tiene 30 años.



