CULIACÁN, SINALOA. – El Partido Sinaloense (PAS) no será un «espectador pasivo» ante el desgaste de las fuerzas políticas tradicionales, así lo afirmó su dirigente estatal, Robespierre Lizárraga Otero, quien defendió la autonomía de su organización frente a los «dictados de la Ciudad de México» y delineó una hoja de ruta centrada en la seguridad y la identidad local como ejes para el próximo ciclo electoral.
A continuación, se detallan los cuatro pilares argumentativos que sostienen la postura del partido sinaloense:
«Aquí no manda Alito ni Luisa María»
Lizárraga Otero marcó una distancia crítica frente a los partidos nacionales (Morena, PRI, PAN, MC), señalando que estos operan bajo una lógica centralista que ignora las particularidades de Sinaloa.
Identidad Propia
Argumentó que el PAS entiende la realidad del pescador de Playa Norte o del restaurantero de Mazatlán porque es una expresión política nacida en el territorio.
Pragmatismo vs. Legalidad
Calificó de «adelantados» los destapes actuales de otras figuras, recordando que los tiempos legales para coaliciones son claros (fin de año) y que la prioridad actual debe ser la atención a las crisis estatales, no la ambición por candidaturas.
Agenda de Rescate: Seguridad y Economía como Binomio
Para el dirigente del PAS, hablar de elecciones en este momento resulta secundario frente a la urgencia de pacificar el estado.
Giro de 180 Grados.
Urgió acciones determinadas para frenar la inseguridad, señalando que esta situación ha asfixiado la economía de micro y medianos empresarios.
Corresponsabilidad
Sostuvo que el rescate de Sinaloa no es tarea exclusiva del gobierno, sino un compromiso que debe involucrar a la oposición y a la sociedad civil organizada, buscando volver a la «dinámica social» previa a los recientes hechos violentos.
La Defensa de los Partidos Locales y el «Plan B»
En un contexto de reformas electorales a nivel federal, Lizárraga destacó la importancia de los partidos locales como una fuerza democrática real que representa a millones de ciudadanos en el país.
Equidad en Riesgo
Informó sobre las gestiones del PAS en el Senado para evitar que los partidos locales queden en una posición de «inequidad jurídica y financiera».
Fuerza en Números
Subrayó que, si se agruparan los partidos estatales de México, sumarían entre 3 y 4 millones de votos, superando el peso de varios partidos con registro nacional, por lo que su voz debe ser vinculante en las reformas al sistema electoral.
Transición Post-Cuen y Apertura a Nuevos Liderazgos
Tras la pérdida del fundador Héctor Melesio Cuen Ojeda, el PAS atraviesa un proceso de renovación que busca sacudirse el estigma de ser un «partido de un solo hombre».
De la UAS a la Sociedad
Si bien reconoció con orgullo su origen universitario, Lizárraga enfatizó que el PAS ha trascendido a la UAS para representar a diversos sectores educativos y productivos.
La «Provocación» Ciudadana
Lanzó una invitación directa a los ciudadanos del sur de Sinaloa que deseen cambiar su realidad: «Si no le gusta lo que pasa, el PAS es una plataforma lista, con financiamiento e historia, para que usted sea el próximo regidor, alcalde o diputado».
Con una base electoral que se mantuvo estable en el 6.7% durante el último proceso, el PAS proyecta un crecimiento importante para 2027, apostando por captar el descontento de quienes se sienten decepcionados por la actual administración estatal.



