CIUDAD DE MÉXICO. — La exdiputada local de Sinaloa, Lucero Guadalupe Sánchez López, afirmó que encontró en Estados Unidos la seguridad y el respaldo que no tuvo en su propio país, tras el proceso legal y mediático que derivó en su desafuero y posterior detención.
Sánchez López señaló que las autoridades mexicanas procedieron en su contra sin escuchar su versión ni realizar una investigación a fondo antes de retirarle la inmunidad parlamentaria en 2016. En contraste, aseguró que en territorio estadounidense logró reconstruir su vida tras colaborar activamente con el gobierno de esa nación.
De la política al banquillo de los acusados
La carrera política de Sánchez López se vio interrumpida en 2016, cuando la Cámara de Diputados aprobó su desafuero tras hacerse público que utilizó documentación falsa para ingresar al Penal de Máxima Seguridad del Altiplano y visitar a Joaquín «El Chapo» Guzmán.
En junio de 2017, la exlegisladora fue detenida por autoridades migratorias al intentar ingresar a Estados Unidos en la frontera con San Diego. Tras su arresto, enfrentó cargos por conspiración para la distribución de cocaína.
Para mitigar su condena, Sánchez se acogió al programa de testigos protegidos y rindió testimonio en enero de 2019 durante el juicio contra Guzmán Loera en un tribunal federal de Nueva York. Ante el juez, detalló la relación personal y los vínculos operativos que mantuvo con el exlíder del Cartel de Sinaloa.
Tras cumplir con los términos de su acuerdo de colaboración y finalizar su condena, la exdiputada permaneció en Estados Unidos bajo esquema de protección, desde donde ha emprendido proyectos personales en el sector privado



