*La legisladora priista advierte que el estado ha perdido 63 mil puestos de trabajo formal y precarizado los ingresos de miles de familias; propone crear zonas de recuperación territorial, estímulos fiscales y un fondo estatal de emergencia.
Por Redacción
Culiacán, Sinaloa. — Ante lo que calificó como una respuesta gubernamental insuficiente basada en la «administración de reuniones», la diputada local Paola Gárate Valenzuela exigió al Congreso del Estado la aprobación inmediata de la Ley de Resiliencia Económica y Recuperación Territorial del Estado de Sinaloa, con el objetivo de frenar el cierre masivo de empresas y la pérdida de empleos provocada por la inseguridad y fenómenos naturales.
Durante su intervención en tribuna, la legisladora por el PRI advirtió que las cifras oficiales reflejan un deterioro profundo en el tejido productivo de la entidad, por lo que urgió a transitar de programas sociales discrecionales a mecanismos presupuestales e institucionales permanentes.
«Debemos pasar de los apoyos discrecionales a mecanismos institucionales; de la improvisación a una respuesta organizada y con recursos establecidos. Ya basta de confundir la atención de una crisis con la administración de reuniones», sentenció Gárate Valenzuela.
Diagnóstico del INEGI: pérdida masiva de plazas laborales
Para fundamentar la iniciativa —impulsada por la bancada del PRI desde hace un año—, la diputada expuso datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, los cuales revelan que entre junio de 2024 y junio de 2026 Sinaloa registró una severa caída en los sectores clave:
Comercio y Servicios
Pérdida de 35,000 puestos de trabajo.
Industria y Construcción (Sector Secundario)
Disminución de 21,000 empleos.
Sector Agropecuario, Pesca y Forestal
Pérdida de 7,000 plazas.
Asimismo, subrayó que 10,000 sinaloenses se vieron obligados a migrar al subempleo o trabajo por cuenta propia, mientras que 17,000 personas vieron reducida su jornada a menos de 15 horas semanales, lo que evidencia la precarización de los ingresos familiares en los 20 municipios.
Los ejes de la Ley de Resiliencia Económica
La propuesta legislativa plantea una reestructuración de la política de fomento económico estatal mediante cuatro componentes clave:
Zonas de Recuperación Económica
Declaratoria de territorios prioritarios afectados por violencia o desastres para aplicar diagnósticos técnicos y programas con plazos específicos.
Estímulos Fiscales Diferenciados
Apoyos fiscales a negocios que mantuvieron sus puertas abiertas, empresas en proceso de reactivación y nuevas inversiones que generen plazas laborales.
Fondo Estatal de Emergencia
Asignación de partidas presupuestales fijas para financiamiento directo a comerciantes, agricultores y PyMEs según su nivel de afectación.
Mecanismos de Evaluación e Indicadores
Transparencia pública sobre el monto invertido, número de empresas rescatadas y empleos conservados.
Gárate concluyó reiterando su llamado a las fuerzas políticas del Congreso para dictaminar la iniciativa y evitar que continúe el colapso operativo de los pequeños y medianos negocios en la entidad.



