
Ciudad de México – El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum atraviesa uno de sus momentos más críticos tras la detención y extracción del dictador venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, un evento que ha fracturado la relación bilateral y ha puesto bajo lupa el «pacto de impunidad» de la autodenominada Cuarta Transformación (4T).
De acuerdo con el análisis del periodista Héctor De Mauleón, en su columna de hoy «Quieren tiburones, no pececitos», a crisis se agudizó tras la intervención unilateral del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Pese a la instrucción de Sheinbaum de mantener un tono moderado en Morena, el exmandatario rompió su retiro para condenar la captura de Maduro, lo que provocó que Donald Trump endureciera su discurso hacia México.
Trump ha reiterado en días recientes que el país es gobernado por los cárteles y ha sugerido la posibilidad de emprender acciones militares («por tierra») en territorio nacional.
México en el expediente Maduro
La tensión escaló al revelarse que México aparece mencionado 25 veces en la acusación por narcoterrorismo contra Maduro. Según informes entregados a la presidenta, esta información provendría de declaraciones de narcotraficantes mexicanos bajo custodia estadounidense.
En Palacio Nacional existe el temor fundado de que el propio Maduro, en calidad de testigo o detenido, detalle vínculos entre el narcotráfico y políticos mexicanos, lo que podría resultar en un «Genaro García Luna» dentro de las filas de Morena y poner en riesgo la viabilidad del proyecto político de la 4T.
La demanda de Washington: «Tiburones, no pececillos»
La columna destaca que las agencias de inteligencia de EE. UU. poseen una «radiografía completa» de la vinculación de altos funcionarios, gobernadores y líderes de Morena —principalmente del sexenio anterior— con el crimen organizado.
A diferencia de etapas previas, el gobierno de Donald Trump ya no se conforma con la captura de operadores de bajo rango o jefes de sicarios. Las exigencias actuales son:
Entrega de figuras de alto nivel: Washington exige «tiburones» del régimen vinculados al narco.
Trump ha declarado que el único límite a sus acciones es su «propia moralidad», ignorando las cifras de decomisos que el gobierno mexicano presenta en las conferencias matutinas.
Un terreno pantanoso para 2026
Mientras Sheinbaum intenta navegar entre la «colaboración» y la «no subordinación», la «herencia maldita» de su antecesor se vuelve más pesada. El análisis concluye que el año 2026 ha iniciado con un «terremoto» político que obligará al gobierno mexicano a tomar decisiones drásticas.
La supervivencia del Estado frente a posibles sanciones o intervenciones de Trump parece depender de la ruptura de los pactos de impunidad que protegen a figuras incrustadas hoy en el régimen, escribe de Mauelón.



