MAZATLÁN, SINALOA. – El delegado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la zona sur del estado, José Luis Arreola Montoya, lanzó una fuerte crítica a la estrategia de seguridad actual, asegurando que el sector productivo y la ciudadanía viven bajo un clima de «miedo y extorsión» que las autoridades locales no han podido frenar.
Un panorama de inseguridad y abandono
Durante una mesa de análisis con los periodistas Víctor Flores, Eduardo Esquivel y Felipe Manzanares, Arreola Montoya describió una situación alarmante en municipios como Concordia, Rosario y Escuinapa. Según el líder priista, el «cobro de piso» ha alcanzado niveles insostenibles para panaderos, comerciantes y el sector pesquero.
«No se puede crecer porque no hay seguridad. Si haces pan, te están cobrando una cuota; la Fiscalía evade el tema, pero la realidad es que la gente tiene miedo», sentenció el delegado.
Arreola fue enfático al señalar que el municipio de Mazatlán supera los mil casos de desaparecidos y que no existe «un solo día de paz» en la ciudad, debido al robo de vehículos y hechos violentos que no cesan pese a los operativos oficiales.
Gobiernos rebasados
Ante lo que calificó como un «rotundo fracaso» del operativo Guadalupe-Reyes y la reciente visita del secretario federal Omar García Harfuch tras agresiones a legisladores y desaparición de mineros en Concordia, Arreola hizo un llamado directo a la Federación.
«Al gobierno estatal y municipal ya no les hago el llamado; han sido rebasados por completo. No pueden con el paquete. El llamado es al gobierno federal para que se meta de lleno y amortigüe estos altos índices de inseguridad», afirmó.
El PRI como «única voz opositora»
En el plano político, el coordinador del sur anunció que en los próximos días iniciará la toma de protesta de nuevos cuadros en los sectores de jóvenes y mujeres en la zona sur para fortalecer la estructura rumbo a los próximos procesos electorales.
Finalmente, reconoció el riesgo de ejercer la política de oposición y el periodismo en la entidad, señalando que «se juegan la vida» al señalar las carencias del sistema actual, pero reiteró el compromiso de su partido por buscar un cambio de fondo en Sinaloa.



