HUAUCHINANGO, PUEBLA. – Autoridades sanitarias y la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) mantienen una investigación abierta tras el ingreso de siete menores de edad al Hospital General de Huauchinango por un cuadro agudo de intoxicación, presuntamente derivado del consumo de alimentos en la colonia El Potro.
El pasado fin de semana, siete niños de entre 2 y 11 años fueron ingresados de urgencia al área de pediatría tras presentar síntomas como vómito, deshidratación severa y desorientación.
El personal médico activó el «Código Naranja» para brindar atención inmediata al grupo, que según testimonios de los familiares, habría ingerido tamales comprados a un vendedor local.
El estado de salud
De acuerdo con los reportes médicos más recientes:
Seis menores evolucionaron favorablemente y ya han sido dados de alta.
Una menor de 10 años, identificada como Cristina, permanece bajo estricta observación médica debido a que presentó un cuadro más crítico que incluyó convulsiones.
Sobre el presunto positivo a fentanilo
Durante las primeras horas del incidente, trascendió que una de las pruebas toxicológicas rápidas realizadas a la menor de 10 años arrojó un resultado positivo a fentanilo. No obstante, las autoridades han pedido prudencia frente a este dato:
Pruebas confirmatorias: La Fiscalía y la Secretaría de Salud estatal están a la espera de estudios de laboratorio más especializados para confirmar o descartar la presencia de esta sustancia, ya que los reactivos rápidos pueden presentar falsos positivos ante ciertos medicamentos o contaminantes.
Aseguramiento: Se ha reportado el aseguramiento del establecimiento o puesto donde se elaboraron los alimentos para analizar muestras de los ingredientes y determinar si existió una contaminación accidental o intencionada.
Vendedor cooperando: El propietario del puesto de comida ha permanecido localizable y, según reportes, ha estado presente en el hospital para seguir de cerca la salud de los niños.
Reacción de las autoridades
La Jurisdicción Sanitaria y el área jurídica del municipio trabajan en conjunto con la FGE para esclarecer si la causa fue el consumo de alimentos en mal estado o la presencia de algún agente externo. Por ahora, el caso se maneja como una intoxicación masiva bajo investigación, sin que se haya determinado una responsabilidad penal definitiva.



