Mazatlán.-En un movimiento que redefine la postura de un sector considerable de ex trabajadores universitarios, un grupo representativo de jubilados de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) ofreció una conferencia de prensa para manifestar su respaldo absoluto al proyecto de reingeniería integral de la institución.
Encabezados por Saturnino Mascareño, los ex colaboradores, en proceso de constituirse formalmente como una asociación civil, defendieron el esquema de aportaciones diferenciadas como la única vía para garantizar la supervivencia de la jubilación dinámica.
El «Costo» de la Permanencia: Aportar para no Perder
Bajo el lema «el que más gana, más aporta», los voceros explicaron que la aplicación de los descuentos —que iniciaron en enero de este año— no es una «ocurrencia» de la autoridad universitaria, sino una exigencia técnica que emana de la propia Federación y la Secretaría de Educación Pública.
El esquema de retenciones quedó desglosado de la siguiente manera:
Sector Administrativo (Intendentes, secretarias, vigilantes): Aportaciones entre el 5% y 10%.
Personal Académico y Plazas de Tiempo Completo: Descuentos que oscilan entre el 10%, 15% y hasta el 20%, dependiendo del tabulador salarial.
«Estamos convencidos de que es mejor recibir el 80% de nuestra percepción con la garantía de que no faltará la quincena, a riesgo de perder el beneficio por la insolvencia de la institución», señalaron los representantes, subrayando que se trata de un acto de solidaridad intergeneracional para quienes aún están en activo.
La Radiografía del Déficit
Durante el encuentro con los medios, el maestro Saturnino Mascareño, presidente de esta comunidad de jubilados, recordó que la jubilación dinámica es una prestación «extra legal» que no cuenta con una partida específica en el subsidio federal o estatal.
«Actualmente, el 40% del presupuesto anual de la UAS se consume en la nómina de jubilados, que ya suma alrededor de 6,000 trabajadores. La institución está obligada por contrato a mantener salarios vitalicios indexados a los aumentos de los activos, pero sin recibir un solo peso etiquetado para ello», explicó el académico.
Más allá de la Política: Salud y Convivencia
La futura asociación, que ya cuenta con una base de entre 300 y 500 integrantes en todo el estado, busca despegarse de la confrontación política para centrarse en el bienestar del jubilado. Entre los logros y proyectos anunciados destacan:
- Gestión Médica Prioritaria: Gracias a convenios con la UAS y el IMSS, han logrado agilizar citas con especialistas y estudios clínicos que normalmente tardarían hasta siete meses, asignando personal de trabajo social específico para la atención del jubilado universitario.
- Caja de Ahorro y Préstamo: Informaron que están en la etapa final de trámites ante el SAT para activar una caja de ahorro sin fines de lucro, diseñada para ofrecer préstamos con intereses bajos y fomentar la cultura del ahorro entre sus agremiados.
- Salud Mental y Física: En sus sedes de Culiacán y Mazatlán (esta última en proceso de establecer domicilio fiscal), se mantienen activos talleres de yoga, tai chi, baile y natación, además de charlas sobre enfermedades crónico-degenerativas.
Un Proyecto de «Puertas Abiertas»
La mesa directiva, integrada por figuras como Sara Tapia Rueda Flores Páez, Graciela Chávez, Guillermina Pérez Ortiz, Ricardo Piña Ibarra, Alma Hortensia Olmeda Aguirre, Verónica Juárez Vázquez y Rosa Alicia Lizárraga Burgueño, entre otros, quienes hicieron un llamado a todos los jubilados de las cuatro unidades regionales a sumarse al proyecto.
Recalcaron que, aunque su vida laboral activa terminó, su compromiso con la estabilidad de la «Centenaria Institución» sigue vigente.



