Ciudad de México.-La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) ha confirmado oficialmente que el hombre asesinado el pasado domingo 21 de diciembre en el restaurante Luau, ubicado en la Zona Rosa, es Óscar Noé Medina González, alias «El Panu».
Este evento representa un golpe significativo a la estructura de la facción de «Los Chapitos» del Cártel de Sinaloa, ya que «El Panu» era considerado uno de los colaboradores más cercanos y el principal jefe de seguridad de Iván Archivaldo Guzmán Salazar.
Aunque inicialmente se manejaron otros nombres (como Óscar Ruiz), la fiscalía confirmó su identidad mediante peritajes de huellas dactilares y el reconocimiento de sus familiares.
El incidente ocurrió en el restaurante de comida china «Luau», en la calle Niza. Un sujeto con vestimenta oscura y cubrebocas entró al establecimiento y disparó directamente contra Medina, quien se encontraba acompañado de familiares.
El Panu» era el encargado de supervisar a los jefes regionales de la organización y coordinar a los grupos de sicarios. Había asumido una mayor relevancia tras las bajas de otros operadores como «El Nini» y «El 27».
El Departamento de Estado de los Estados Unidos ofrecía una recompensa de 4 millones de dólares por información que llevara a su captura, vinculándolo directamente con el tráfico masivo de fentanilo y armas.
Este suceso ha generado un despliegue importante de seguridad en la alcaldía Cuauhtémoc mientras continúan las investigaciones para dar con los responsables del ataque.
De acuerdo con los reportes más recientes tras la confirmación de la muerte de Óscar Noé Medina González, «El Panu», aquí te presento un panorama actualizado sobre las investigaciones y el impacto dentro de la organización:
1. Estado de las Investigaciones
La FGJCDMX y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) mantienen varias líneas de investigación abiertas:
Se ha filtrado que las cámaras del restaurante y de la zona captaron al agresor. Era un hombre joven que actuó de manera solitaria y directa, lo que sugiere un «trabajo de encargo» por alguien que conocía la ubicación exacta de Medina.
Se investiga cómo «El Panu» lograba moverse en la Ciudad de México, una zona teóricamente fuera de su área de operación habitual. Se indaga si contaba con una red de «pisos de seguridad» en colonias como la Juárez o la Roma.
2. Impacto en la estructura de «Los Chapitos»
La pérdida de «El Panu» no es un golpe menor; es considerado el más grave para la facción desde la captura de Néstor Isidro Pérez Salas, «El Nini».
Medina no solo era un sicario; era el coordinador estratégico. Supervisaba a los «Ninis» y articulaba la defensa de los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán. Su muerte deja a Iván Archivaldo sin su hombre de mayor confianza en el terreno operativo.
Con «El Nini» detenido y «El Panu» muerto, la estructura de seguridad de Los Chapitos queda debilitada o en manos de perfiles menos experimentados, lo que los hace vulnerables ante facciones rivales (como la de Ismael «El Mayo» Zambada).
Que el jefe de seguridad de la facción más buscada haya sido ejecutado en un lugar público y concurrido de la capital del país envía un mensaje de que los líderes de la organización ya no están seguros ni siquiera lejos de Sinaloa.
3. Posibles Repercusiones
Se teme que este asesinato desencadene una serie de represalias en Sinaloa o ataques contra grupos rivales en la CDMX.
Al ser un objetivo prioritario de la DEA, el gobierno de EE. UU. estará monitoreando de cerca el cierre del caso para confirmar que no existan filtraciones de información sensibles tras su muerte.



