- Alrededor de 10 mil personas marcharon de forma pacífica para exigir agua de calidad en la Zona Metropolitana.
- Un grupo radical de aproximadamente 400 personas provocó disturbios frente a Casa Jalisco; dos agentes se reportan graves.
Guadalajara, Jalisco. — Lo que inició como una multitudinaria y pacífica movilización ciudadana por el derecho al agua potable en la Zona Metropolitana de Guadalajara derivó en un violento enfrentamiento, dejando un saldo oficial de 28 policías heridos, 31 civiles atendidos y 39 personas detenidas.
De acuerdo con el balance emitido por el Gobierno del Estado de Jalisco, alrededor de 10 mil manifestantes salieron a las calles este domingo para demandar el mejoramiento en el suministro y la calidad del agua que llega a los hogares tapatíos.
De la protesta pacífica al choque violento
Tras casi dos horas de un contingente en calma que marchó desde la Glorieta La Minerva, la tensión se desbordó al llegar a las inmediaciones de Casa Jalisco. Según los reportes oficiales, un grupo de aproximadamente 400 personas rompió la neutralidad de la marcha e inició ataques directos contra las fuerzas de seguridad resguardantes.
El grupo radical utilizó petardos, piedras, tubos y objetos contundentes para derribar las vallas de protección, desencadenando el enfrentamiento con los uniformados.
Saldo de heridos y personas puestas a disposición
El operativo de contención y dispersión de los disturbios dejó las siguientes cifras confirmadas por la autoridad estatal:
28 elementos policiacos lesionados, de los cuales dos se reportan en estado de gravedad en hospitales de la región, 31 civiles que requirieron atención médica por contusiones, crisis nerviosas o inhalación de gas lacrimógeno y 39 personas arrestadas en el lugar de los hechos.
Los detenidos fueron remitidos a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado de Jalisco, instancia que determinará su situación jurídica e investigará la autoría intelectual y material de los destrozos e agresiones.
El Gobierno del Estado reiteró su respeto a la libre manifestación, pero condenó de manera categórica que demandas legítimas sean utilizadas como pretexto para la comisión de actos vandálicos y agresiones contra la autoridad.



