Por Rodrigo de Triana
¡Abanicos para el calor y olvido para el dolor!
Esta semana, la jefa del PAN en Sinaloa, Wendy Barajas, llegó al Instituto Electoral (IEES) cargando más pruebas que un Ministerio Público motivado. Llevaba bajo el brazo un expediente con 400 fotos y 15 videos contra la senadora Imelda Castro. ¿El pecado? Dice Wendy que la senadora ya anda en «modo campaña» para la gubernatura, aunque todavía falte un montón.
Según la denuncia, Imelda ha inundado las calles con un «kit de supervivencia» que ya quisiera cualquier colonia inundada: gorras, mochilas, playeras y abanicos. ¡Eso sí es tener visión de estado! Porque con el infierno que hace en Sinaloa, la Senadora piensa que lo que el pueblo necesita no es que bajen los precios o que regrese la paz, ¡sino echarse aire con un abanico de cartón de esos que traen su cara impresa mientras esperamos que pase el camión!

Pero lo más bonito de esta historia es el «sueño de bella durmiente» que se trae el IEES. Wendy Barajas lo soltó clarito en entrevista para RN Noticias en Caliente: el árbitro electoral está «dormido o bajo presión». Yo más bien creo que tienen una enfermedad nueva: «miopía selectiva». O sea, ven perfectamente bien cuando alguien se estaciona en raya amarilla, pero cuando ven miles de gorras guindas, ¡pum!, se les nubla la vista.
Allá en Chihuahua, a la senadora Andrea Chávez ya le pusieron su «tache» por adelantada, pero aquí en Sinaloa nuestras autoridades aplican la de: «Ojos que no ven, corazón que no siente (y puesto que no se pierde)».
Y mientras doña Imelda se asegura de que nadie se quede sin su mochila color Morena, el estado sigue en lo suyo: paros de transportistas, productores agrícolas rezándole a la Virgen para que les paguen, y una inseguridad que ya no es «percepción», sino el pan amargo de cada día.

Pero ojo, que el PAN también trae su propio chisme de lavadero. Wendy anunció, casi casi como nota de revista de chismes, que ya le dio el «cortón» definitivo al PRI. ¡Se acabó el amor!
La alianza tronó y ahora los azules andan buscando «caras nuevas». Es la versión política de: «Ya dejé a mi ex el tóxico, el que me dejó las cuentas sin pagar, y ahora busco gente limpia (que no tenga fotos con Alito ni ande huyendo de la ley)».
Dice Wendy que el nuevo «galán» del PAN en Mazatlán es el joven Diego Cuellar. Habrá que ver si con pura juventud les alcanza para ganarle a una maquinaria que, según Barajas, se graduó con mención honorífica en la «Escuela de Mañas y Trucos de AMLO».
Así que ya sabe, si le regalan un abanico de la Senadora, úselo con ganas, que para como viene la cosa, es lo único fresco que vamos a recibir del gobierno en un buen rato.

El PRI contraataca: «¡Fuchi con los feos!»
Pero como en toda ruptura digna de una novela de corazón, el PRI no se quedó callado. José Luis Arreola Montoya, el mandamás del tricolor en el sur, salió a responderle al PAN con una pedrada que todavía está rebotando en el malecón. Dice Arreola que para el 2027 ellos también quieren «caras nuevas y presentables».
¡Ándale! Ahora resulta que el PRI se puso exigente. Arreola soltó la sopa: buscan candidatos que «no generen vergüenza» y a los que puedan llevar a todos lados sin que la gente les miente la madre… digo, sin que sean sujetos de «reproches o recriminaciones».
¡Vaya reto tienen los del PRI! Buscar a alguien en sus filas que no cause un «trágame tierra» al presentarlo en una colonia es como buscar una aguja en un pajar… o un político que no tenga un expediente guardado.
Básicamente, Arreola aceptó que en el pasado han postulado a cada «fichita» que ahora les da pena hasta saludarlos.
Es la versión política de: «Ya no queremos salir con el que nos hace pasar vergüenzas en la fiesta; ahora buscamos a alguien que, por lo menos, pueda caminar por la calle sin que le griten lo que se robó». ¡Suerte con el casting, José Luis!

Movimiento Ciudadano: ¿Partido o Centro de Rehabilitación?
Mientras los azules firman el divorcio para no cargar con los muertos del PRI, en Movimiento Ciudadano andan en plan «hermanas de la caridad». La regidora Mylai Quintero lo soltó sin anestesia en RN Noticias en Caliente: dice que el partido naranja es tan «atractivo» que ahora es el espacio ideal para «renacer políticamente».
¡Vaya elegancia para no decir reciclaje! Lo que en la calle conocemos como «sacudirle el polvo a los mismos de siempre», Mylai lo bautiza como «redención».
Básicamente, la ola naranja se convirtió en el Oxxo de la política sinaloense: siempre hay uno abierto en cada esquina para el que se quedó sin casa, sin brújula o, peor aún, ¡sin hueso!
Así que, pásenle, bienvenidos sean los «millanistas de clóset», los Abrahames y los Aarones. Aquí se les purifica el alma, se les quita lo tricolor y se les entrega su kit de «fosfo-fosfo» para que sigan bendecidos por el presupuesto.
El «Mix» de los Sergios y la Dueña del Patio
Mylai también nos dio una cátedra de coctelería política al explicar los «dos sabores» de MC Sinaloa. Por un lado tienen a Pío Esquer, el perfil empresarial, de metas y visión de clase media-alta; o sea, de los que piden el café con nombre difícil y cápsula de aluminio.
Por el otro, está Sergio Torres, el animal de tierra, «claridoso» y de los que se bajan por unos de asada en la carreta sin que les dé agruras el pueblo.
Habrá que ver si esa mezcla de Vino Tinto con refresco de toronja no termina en una indigestión electoral. Pero Mylai ya dejó el primer aviso: «Esto no es de figurines». Un «estate quieto» para los que creen que gobernar es hacer coreografías en TikTok o abusar de los filtros de Instagram para tapar la falta de ideas.
En Mazatlán, la regidora mandó un mensaje con remitente a Culiacán: «El barrio tiene dueño». Traducción para los despistados: podrán traer mucha marca y mucho perfume de la capital, pero en el puerto, si no traen la bendición de la estructura local, no pasan ni de la zona dorada.



