Ven como un éxito total el Primer Desfile del Carnaval 2026
Mazatlán.- ¡El rugido de la banda y el salitre se fundieron en un solo grito! El espíritu indomable de los mazatlecos se apoderó de la costa con la celebración del Primer Gran Desfile del Carnaval Internacional Mazatlán 2026, «¡Arriba la Tambora!».
Bajo la batuta del Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte, el evento no solo fue una fiesta, sino un triunfo absoluto: hoteles a reventar, una economía vibrante y miles de familias que se volcaron al mar para confirmar que, como en el puerto, no se celebra en ningún lado.


Una marea humana de tradición
Desde las primeras luces del día, la Avenida del Mar, el Paseo Claussen y Olas Altas se transformaron en un hormiguero de júbilo. Locales y turistas «apartaron lugar» para asegurar su pedazo de gloria en esta explosión de identidad sinaloense.
La algarabía rompió olas a las 4:30 PM con la avanzada comercial, donde figuras como Aldo de Nigris y Marcus Ornellas desataron el furor de la multitud, mientras los patrocinadores «bañaban» de regalos a una audiencia que ya vibraba con la emoción a flor de piel.


Escultores de la fantasía
Las alegorías monumentales, auténticos titanes de cartón y luz, dejaron boquiabiertos a los presentes. Estas obras maestras nacieron del ingenio de:
- Henry Wilson (Crearte), Kreatos, Jorge González Rodríguez, Juan José Boronat y Miguel Ángel Trujillo (Ninots).
- Ocean Rodríguez (Artefacto Sets), Jorge Osuna, Antonio Rodríguez, José Guzmán, Luis Antonio Ríos y Octavio Higuera.
Cabe destacar que el diseño y construcción de las imponentes carrozas reales corrieron a cargo del talento de Ocean Rodríguez.



El brillo de la Realeza
- Anahí I (Reina del Carnaval): Saludó desde su «catedral itinerante», una estructura de luz y sonido que rindió tributo a los Papaquis, custodiada por corceles que simbolizaban el triunfo real.
- Mariana I (Reina de los Juegos Florales): Desfiló inspirada en el himno «El Sauce y la Palma», en una carroza de estilo griego con leones dorados que exudaban cultura y sabiduría.
- Eileen I (Reina Infantil): A bordo de «La Cuichi», evocó un patio de juegos onírico entre gaviotas, ángeles clásicos y destellos dorados.
- Javier I “El Chiras” (Rey de la Alegría): Irradió felicidad en «Hermosa experiencia», un homenaje a la centenaria tradición cervecera y la vida industrial del puerto.
- Noelia I (Reina de la Poesía): Fascinó en «El Chinito», una pagoda oriental que recordó la rica fusión cultural que corre por las venas de Mazatlán.
- Marionetas gigantes: Magia en las alturas
La fantasía cobró dimensiones épicas con las marionetas gigantes. La «Gaviota», con sus once metros de envergadura, bañó el Malecón en colores al caer la noche, mientras que «El Sinaloense», un gigante de nueve metros, bailaba suspendido por hilos de acero al ritmo de la tambora, lanzando ráfagas de confeti sobre la multitud enloquecida.
Homenajes de Oro, Plata y 75 años de gloria
El desfile fue un viaje por la nostalgia y la gratitud:
- Eleonora Aguilar (Reina de Oro): Conmovió al ritmo del bolero «Noches de Mazatlán».
- Isaura Rendón (50 Aniversario Infantil): Celebró medio siglo de reinado en «Cinco de chicles», una joya visual que recordó la estética de mediados del siglo XX.
- Karina Dueñas Loubet (Reina de Plata): Deslumbró en la alegoría «Y llegaste tú», inspirada en los éxitos de la Banda El Recodo.
- Germán Lizárraga: El cierre fue apoteósico. En el carro «Yo sé que te acordarás», el «Heredero de la Dinastía» recibió el calor de su pueblo por sus 75 años de trayectoria, acompañado por sus Estrellas de Sinaloa.
El broche de oro musical lo pusieron la Banda La Costeña, Max Peraza y Los 2 de la S, quienes garantizaron que el desfile no terminara, sino que se transformara en una fiesta eterna que se prolongó hasta Olas Altas, donde el Monumento al Venado fue testigo de una noche histórica bajo las estrellas.



