CIUDAD DE MÉXICO. — Al grito de “¡México no es piñata de nadie!”, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo “rindió cuentas” este domingo ante una abarrotada explanada del Monumento a la Revolución. El masivo acto político sirvió de marco para conmemorar el segundo aniversario del triunfo electoral que la convirtió en la primera mujer presidenta de la República, un espacio que la mandataria aprovechó para lanzar un enérgico discurso de defensa a la soberanía nacional y fijar postura ante las recientes tensiones bilaterales con Estados Unidos.
Con una narrativa que exaltó la autodeterminación de los pueblos, la jefa del Ejecutivo federal advirtió de manera categórica que ningún agente extranjero intervendrá en las decisiones que le corresponden exclusivamente al pueblo mexicano, haciendo hincapié en la presunta participación de elementos de la CIA en un operativo en Chihuahua y las imputaciones formales de la justicia estadounidense hacia el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
A continuación, se detallan las frases clave que marcaron este segundo informe de rendición de cuentas:
Ajuste de cuentas con el pasado: “Ese fue el narcogobierno”
La presidenta Sheinbaum arremetió severamente contra los expresidentes panistas Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, quienes apenas ayer reaparecieron públicamente en respaldo de la gobernadora chihuahuense, Maru Campos.
Sheinbaum Pardo se refirió a Calderón Hinojosa como “un presidente espurio” que llenó al país de sangre y muerte a través de una fallida guerra contra el narcotráfico, caracterizada —señaló— por una presunta alianza entre los cárteles y las propias autoridades de su sexenio.
Ofensiva mediática: “Nunca aceptaron que México recuperara su dignidad”
La mandataria federal aseguró que su administración ha sido blanco de una embestida mediática y de campañas negras en redes sociales orquestadas por sectores conservadores, tanto nacionales como internacionales, cuyo único objetivo es oponerse al avance de la Cuarta Transformación. “Nunca aceptaron que México recuperara su dignidad y decidiera ejercer plenamente su independencia”, sentenció ante los miles de asistentes.
El factor Sinaloa y la injerencia extranjera: “Vienen por unos, luego por otros”
Uno de los momentos más álgidos de la tarde ocurrió cuando Sheinbaum abordó las imputaciones del Departamento de Justicia de EE. UU. contra diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, incluyendo una solicitud de extradición contra el gobernador Rubén Rocha Moya, un alcalde y un senador en funciones por presuntos nexos con el crimen organizado.
“Primero hay que tenerlo claro: vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector de México. Eso no lo podemos permitir”, advirtió la presidenta, cuestionando la legitimidad de dicho proceso y señalando que el hecho no tiene precedentes en la relación bilateral.
Límites a la diplomacia: “Cooperación no es subordinación”
Al respecto, la titular del Ejecutivo aclaró que la línea entre el apoyo mutuo y el intervencionismo ha sido rebasada por los actores externos. “Ningún agente extranjero que quiera imponer condiciones a nuestra nación va a doblegar la dignidad del pueblo de México”, afirmó.
Asimismo, reiteró que la disposición para trabajar de la mano con la administración estadounidense en materia de seguridad e intercambio de información sigue intacta, pero bajo reglas muy claras: “Cooperación no significa subordinación; colaboración no significa sometimiento”. Además, recordó el principio constitucional de política exterior de la nación: “Nosotros no nos entrometemos en los asuntos internos de otras naciones”.
Rescate energético y combate al conservadurismo: “Son hipócritas”
En el plano económico, Sheinbaum Pardo defendió la política energética de la llamada Cuarta Transformación, destacando la adquisición de la refinería Deer Park y la puesta en marcha de la Refinería Olmeca en Dos Bocas. “Gracias a eso, en medio de la crisis internacional, México tiene petróleo, tiene diésel y tiene gasolinas a buen precio”, apuntó, al tiempo que garantizó que Petróleos Mexicanos (Pemex) logró reducir su deuda en 20 mil millones de dólares.
Para cerrar su intervención, la mandataria recurrió al pensamiento del cronista Carlos Monsiváis para calificar a los sectores de la oposición que añoran los privilegios del periodo neoliberal y que, según sus palabras, hoy claman por una intervención extranjera: “Monsiváis decía que la verdadera doctrina del conservadurismo es la hipocresía. Y en efecto, son hipócritas”.
“Por más que los adversarios añoren los tiempos de los privilegios, esos no van a regresar”, concluyó la presidenta, asegurando que a diferencia del pasado, donde los gobernantes vivían “encerrados en Los Pinos y alejados de la realidad”, hoy en México se practica la verdadera democracia y se ejercen las libertades en la plaza pública.



