CULIACÁN, SIN.— Vestidos de blanco y bajo las consignas “¡Ya basta de violencia en Sinaloa!” y “Sinaloa ponte de pie”, se calcula que hasta 50 mil personas se movilizaron esta mañana desde las escalinatas de La Lomita hasta la Catedral de Culiacán, en una multitudinaria marcha por la paz que reflejó el hartazgo ciudadano tras cumplirse dos años del inicio de la crisis de inseguridad en la entidad.
La jornada dio inicio con una misa oficiada al pie del templo de La Lomita por el obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, quien dirigió un mensaje de aliento a la multitud: “Manifestémosle a nuestro México y al mundo entero que en Culiacán estamos de pie”.

Durante su intervención, el prelado calificó como “débiles y pobres” los esfuerzos oficiales en materia de seguridad implementados a dos años de la confrontación armada que aqueja al estado, e informó que sostuvo una reunión con la gobernadora Graciela Domínguez Nava para abordar la problemática y exigir una respuesta más firme de las instituciones.

A lo largo del trayecto, familias enteras con mantas y carteles tomaron las calles para exigir garantías mínimas para vivir sin miedo y recuperar el uso de los espacios públicos. La movilización se llevó a cabo luego de un sábado violento que registró al menos siete homicidios en el estado.
En el marco de las protestas, activistas como Martha Reyes señalaron el impacto social de la contingencia de seguridad: “Sinaloa ha cambiado en dos años de narcoguerra, pero lo que más duele sería ver que nos hemos acostumbrado a vivir así; que una muerte, una desaparición o una familia rota ya no nos conmueva”. Como manifestación de rechazo a la gestión de la crisis, un grupo de asistentes quemó piñatas con las figuras de gobernantes y funcionarios.
Por su parte, la gobernadora Graciela Domínguez Nava afirmó que el desarrollo de la movilización ciudadana demuestra que existen condiciones para salir a las calles y recuperar los espacios públicos en la capital.
El desplazamiento de los manifestantes contó con el resguardo de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPyTM), cuyos elementos desplegaron un operativo vial en los alrededores de la Catedral y en el primer cuadro de la ciudad para agilizar la circulación y brindar protección a peatones y automovilistas.




