Culiacán. — La reincorporación de Rubén Rocha Moya al Poder Ejecutivo estatal tras 112 días de licencia representa un golpe a la justicia y una afrenta directa para las víctimas de la violencia en Sinaloa, aseveró el coordinador estatal de Movimiento Ciudadano, Sergio “Pío” Esquer.
El dirgente opositor cuestionó que el retorno del mandatario se concrete sin que las autoridades hayan esclarecido los hechos ni deslindado responsabilidades sobre los señalamientos que motivaron su separación del cargo.
“Esto es una afrenta a las víctimas, a sus familias y a todas y todos los sinaloenses que padecemos los efectos de la violencia todos los días. Hoy le negaron a Sinaloa la verdad, la justicia y la paz”, declaró Esquer, al sostener que la decisión ratifica un panorama de impunidad en la entidad.
El dirigente recordó que la bancada naranja solicitó oportunamente el inicio de investigaciones y promovió recursos políticos como el juicio político y el desafuero, los cuales no fueron atendidos por la mayoría parlamentaria.
Asimismo, desde su perspectiva como empresario, Esquer advirtió sobre el impacto económico que genera la inestabilidad política en la región:
Argumentó que la falta de certezas en el Estado de derecho frena la atracción de inversiones y la generación de empleo.
Señaló que la omisión de las autoridades para aplicar la ley mina la confianza ciudadana en las instituciones locales.
Ante lo que calificó como una respuesta decepcionante por parte del aparato gubernamental, exhortó a la ciudadanía a involucrarse activamente para exigir cambios de fondo.



