*Estrella Palacios encabeza una fiesta de tradiciones que también sirvió de «escaparate» municipal
Mazatlán, Sinaloa. — Como si en este puerto las penas no existieran y las cifras se estiraran con la misma facilidad que el chicle, el Gobierno Municipal presumió un lleno colosal durante la tradicional Callejoneada de Día de Muertos, calculando una masa humana de más de 60 mil almas —vivas y paseantes— abarrotando las arterias del Centro Histórico y Olas Altas.
A la cabeza de la comparsa e instalada en el rol de anfitriona principal, la presidenta municipal Estrella Palacios Domínguez encabezó el desfile junto a Edgar Erick Zayas Nieves, representante del programa PROFEST de la Secretaría de Cultura federal. La alcaldesa caminó el trayecto repartiendo saludos entre la muchedumbre, echando mano del conocido ritual político donde la foto oficial busca dejar en claro que el puerto está de fiesta y «más firme que nunca».


El recorrido arrancó en el Teatro Ángela Peralta para serpentear por Constitución, romper en el malecón de Olas Altas y cerrar en la calle Sixto Osuna. A lo largo del mapa, un contingente de más de mil 56 artistas —entre bailarines, comparsas y el infaltable retumbo de la banda sinaloense— le puso el toque festivo a la velada para honrar a los difuntos.
Sin embargo, más allá de la mitología de los altares y la mística de las catrinas, en el Ayuntamiento no perdieron la oportunidad de pasar por caja el saldo de la noche: la narrativa oficial apresuró a interpretar los 60 mil asistentes no solo como un éxito folclórico, sino como la prueba reina de la «confianza» que tienen locales y foráneos en la seguridad y dinamismo comercial del municipio.
Entre música de viento, algarabía y calles abarrotadas, Mazatlán cerró así una jornada donde las tradiciones sirvieron, una vez más, como la escenografía perfecta para blindar la imagen turística e institucional de la administración local.



